La crisis migratoria en Ceuta reactiva el pulso político ante una posible nueva avalancha
Los llamamientos en redes a una nueva entrada masiva desde Marruecos elevan la tensión en Ceuta. Vivas arremete contra Marruecos, Vox denuncia al Gobierno y las autonomías se enfrentan por el reparto de menores.

La crisis migratoria en Ceuta ha vuelto a ocupar el centro de la actualidad política tras la difusión en redes sociales de llamamientos para una nueva entrada masiva de personas desde Marruecos. Las autoridades mantienen un dispositivo de seguridad reforzado en la frontera y vigilan cualquier movimiento que pueda desembocar en un nuevo intento de acceso a la ciudad autónoma. El malestar social y el cruce de acusaciones entre partidos han marcado la jornada, mientras sigue viva la preocupación por el riesgo de que se repitan episodios de gran tensión.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan José Vivas, ha asegurado que Marruecos «no es un país fiable» tras la avalancha de inmigrantes. En declaraciones difundidas este martes, Vivas ha afirmado que entre los ciudadanos existe una «gran inquietud» por lo sucedido y que los hechos han evidenciado la «falta de seguridad de Ceuta, un territorio cuya soberanía no está reconocida por parte de Marruecos». Sus palabras han elevado el tono del debate sobre la gestión de la frontera y las relaciones con el país vecino.
La oposición ha aprovechado la crisis para endurecer sus críticas al Gobierno de Pedro Sánchez. El líder de Vox, Santiago Abascal, ha acusado al Ejecutivo de «delito de traición» y ha asegurado que está «sometido al régimen de Marruecos». En un mensaje publicado en la red social X, Abascal ha puesto en duda la legitimidad del Gobierno de coalición porque, a su juicio, «permite una invasión de 100.000 personas y no hace nada por detenerla». También ha sostenido que «el Gobierno alienta la inmigración irregular», algo que, según su interpretación, supone «un delito permanente contra la seguridad del Estado». «En definitiva, un delito de traición que compromete la paz, la soberanía y la defensa nacional», ha remachado, «y todo, sometido al régimen de Marruecos que ha lanzado esta guerra híbrida».
Vox también ha llevado su protesta a los tribunales. El partido ha presentado este martes una denuncia contra el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, y ha reclamado medidas «cautelares urgentes» para incrementar la presencia de las Fuerzas Armadas y el control marítimo. En el escrito, al que se ha sumado la petición de diligencias de investigación, el partido solicita que se remitan los informes de inteligencia, de Seguridad Nacional y del Tribunal de Cuentas para esclarecer lo ocurrido.
La crisis también ha abierto un nuevo frente en la acogida de menores no acompañados. La Ciudad Autónoma de Melilla ha reforzado su sistema de protección ante el incremento extraordinario de menores tutelados, que ha pasado de 166 a 312 en pocos días, según el Gobierno melillense. La Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública, a través de la Dirección General del Menor y la Familia, ha activado un plan de respuesta para garantizar la acogida, atención y protección de los menores. El aumento se ha producido como consecuencia de los recientes intentos de entrada irregular y de los asaltos masivos al perímetro fronterizo.
Mientras tanto, tres gobiernos autonómicos formados por PP y Vox —Castilla y León, Extremadura y Aragón— han anunciado este martes su oposición al reparto de menores no acompañados llegados a Ceuta tras la entrada masiva de cientos de inmigrantes desde Marruecos. Castilla y León ha sido la primera en pronunciarse: fuentes de la Vicepresidencia primera, que recae en Carlos Pollán, de Vox, han mostrado su «oposición frontal» a la política migratoria del Ejecutivo central y han avanzado que se opondrán «por todos los medios» a un futuro reparto de menores de Ceuta.
El reparto de menores también ha provocado un pulso con Junts. Su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, ha advertido de que no darán «ni un voto» al Gobierno si no se deja a Cataluña «fuera» del traslado a las autonomías de los menores no acompañados que llegaron a Ceuta. «Junts no da ni un voto si no se deja a Cataluña fuera del reparto», ha escrito en X, donde ha recordado que su partido consiguió el año pasado «lo que nunca había hecho nadie»: que Cataluña fuese excluida de los traslados. «Y lo hicimos solos», ha añadido.
En paralelo, la Policía Nacional ha comenzado el proceso de triaje de los inmigrantes que permanecen en Ceuta para valorar sus solicitudes de asilo. El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha explicado que el elevado número de personas pendientes obliga a desarrollar el proceso de forma progresiva. Esta fase resulta clave para determinar, caso por caso, la concesión o denegación del asilo. La jornada sigue marcada por la evolución de la frontera, las devoluciones, las respuestas de ambos gobiernos y el pulso político en España.


