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La crisis de Ceuta evidencia contradicciones en el Gobierno entre el aviso del CNI y el papel de Marruecos

La entrada masiva de más de 50.000 migrantes en Ceuta destapa contradicciones en el Gobierno: el CNI asegura que avisó a Interior, que lo niega, y la ministra Margarita Robles exige a Marruecos investigar lo ocurrido.

La crisis de Ceuta evidencia contradicciones en el Gobierno entre el aviso del CNI y el papel de Marruecos
Contradicciones en el Gobierno por la situación ceutí: del aviso del CNI al papel de Marruecos
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La gestión de la crisis migratoria desatada en Ceuta, donde más de 50.000 personas entraron de manera irregular desde Marruecos, ha dejado al descubierto contradicciones dentro del Ejecutivo. La principal discordia afecta al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que según una información publicada este lunes habría avisado «varias veces» a Interior del riesgo de una avalancha, y al Ministerio del Interior, que niega «rotundamente» haber recibido ningún informe ni aviso de llegada masiva.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó este sábado esa versión y fuentes de su departamento la desmintieron de nuevo este lunes: «Es falso, rotundamente falso. No se recibió ningún informe ni aviso de una llegada masiva». La ministra de Defensa, Margarita Robles, de quien dependen los servicios secretos, no respondió de forma directa y se limitó a destacar el trabajo «excepcional» que realizan el CNI, el CIFAS y los servicios de información de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

La polémica se extiende también a las advertencias previas del Gobierno de Ceuta. Su presidente, Juan José Vivas, aseguró este lunes en una entrevista en El País que el Gobierno ceutí avisó con insistencia del deterioro de la situación, a diferencia de lo ocurrido en mayo de 2021. «Les dijimos que podíamos vernos como en 2021 en pocos días y la respuesta fue que esto se iba a arreglar, que era lo de todos los veranos, y nosotros que no, que no tenía pinta, y ahí lo tuvimos», declaró. En apenas una semana y media, más de 2.000 personas habían cruzado a nado la frontera hispanomarroquí antes de la gran avalancha, y el Gobierno ceutí denunciaba la llegada de «40 o 50 menores nuevos cada noche».

La otra gran discrepancia se refiere al papel de Marruecos. Mientras Marlaska, Sánchez y Albares han destacado la colaboración marroquí para devolver a los migrantes, Robles subió el tono este lunes y pidió a Rabat que investigue «hasta el final» lo sucedido. La ministra reclamó que se aclare quién estuvo detrás de los movimientos organizados a través de las redes sociales y advirtió de que «quien haya estado detrás de esto, las mafias o quien lo haya consentido o tolerado, tendrá que asumir responsabilidades». También reprochó que se utilice a menores y a otras personas, «echándoles a la muerte», mediante engaños.

En el seno del Gobierno, el sentir mayoritario apunta a que la entrada masiva fue responsabilidad de las mafias, que habrían difundido bulos en las redes sociales y hecho una interpretación torticera de la jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente en el mar para alentar a los inmigrantes a cruzar la frontera. En esa operación han muerto casi 90 personas. Sánchez y Marlaska, lejos de reprochar nada a Marruecos, agradecieron su coordinación para devolver a más de 50.000 migrantes, aunque todavía quedan unos 5.000 en Ceuta.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha sido el más explícito en los elogios y definió a Marruecos como un socio «fiable» porque ofreció desde el primer momento su colaboración para impedir el flujo de personas. La exigencia de Robles de investigar hasta el final se desmarca de esa línea mayoritaria del gabinete y subraya la falta de un discurso único sobre la crisis.

La crisis también ha tenido consecuencias internas en La Moncloa. El Gobierno cesó por «pérdida de confianza» a una funcionaria del Departamento de Seguridad Nacional después de que publicara en la web de ese organismo un informe que estimaba en unas 49.000 las personas que habían entrado en Ceuta. El documento fue retirado poco después al asegurar el Ejecutivo que no se trataba de una cifra oficial, aunque horas más tarde Interior elevó la estimación a unas 50.000 entradas, un balance que posteriormente fue revisado al alza.

En el plano europeo, los ministros de Interior de los 27 se reunirán este martes por vía telemática para debatir la crisis de Ceuta, después de que España y otros 22 países de la Unión Europea solicitaran ese encuentro. La reunión llega en un momento en el que el Ejecutivo español trata de cerrar filas sobre una crisis que ha evidenciado fisuras en la gestión de la seguridad fronteriza y en las relaciones con el país vecino.