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Jordania acusa a la FIFA de chantaje para forzar el apoyo a Infantino

El príncipe Ali bin al-Hussein denuncia que la FIFA condicionó las ayudas a su federación al respaldo a Gianni Infantino de cara a las elecciones de marzo. La acusación coincide con la retirada de apoyo de varias federaciones europeas al dirigente suizo.

Jordania acusa a la FIFA de chantaje para forzar el apoyo a Infantino
Jordania acusa a la FIFA de "chantaje" para forzar el apoyo a la reelección de Infantino como presidente
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El presidente de la Federación Jordana de Fútbol, el príncipe Ali bin al-Hussein, ha acusado a la FIFA de recurrir al «chantaje» para forzar el respaldo a la reelección de Gianni Infantino al frente del organismo. Según la denuncia publicada en su cuenta de X, un responsable de la FIFA le comunicó de forma verbal, durante el Mundial, que si apoyaba a Infantino «contribuiría en gran medida» a ayudar a la federación jordana. La revelación llega cuando el actual presidente, que aspira a un cuarto mandato en las elecciones de marzo, ve cómo se multiplican las voces críticas entre las federaciones nacionales.

En su comunicado, el príncipe Ali denunció que los jugadores de Jordania aún no han cobrado las primas por su participación en la Copa Árabe que se celebró en Catar, una competición de la FIFA. También aseguró que algunos aficionados que compraron entradas para el Mundial no recibieron el visado. «Llevamos esperando desde diciembre el dinero de las primas para nuestros jugadores por la Copa Árabe de Catar, que es un evento de la FIFA», reza el texto. «El dinero que nuestro equipo debería recibir por haber llegado a la final aún no se ha abonado, mientras la FIFA se jacta de los miles de millones que tiene en reserva».

Ali ya se enfrentó a Infantino en las elecciones presidenciales de 2016, en las que quedó en tercer lugar. Además, preside la Federación de Fútbol de Asia Occidental, que agrupa a países influyentes como Catar y los Emiratos Árabes Unidos, hasta ahora favorables a la continuidad del dirigente suizo. «Durante meses, la FIFA se ha negado a ayudarnos en ninguno de estos ni otros asuntos, hasta que, durante el Mundial, se me comunicó verbalmente que, si apoyaba a Infantino, eso contribuiría en gran medida a ayudar a nuestra Federación», afirmó. «En Jordania nos enorgullecemos de defender los valores éticos. No le apoyamos antes y, desde luego, tampoco lo haremos ahora. Pero toda esta situación equivale a un chantaje y nos negamos a ceder ante ello».

La denuncia se conoció el mismo día en que la cúpula de la FIFA mostraba signos de malestar por el fallido plan de privatizar el Mundial. El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, envió un correo electrónico al personal en el que calificaba la iniciativa de «una serie de acontecimientos tristes y censurables». También el exentrenador del Arsenal Arsène Wenger, director de desarrollo global de la FIFA, se refirió al asunto y defendió la retirada del proyecto como «absolutamente necesaria e incuestionable».

El respaldo a Infantino se resquebraja además entre las federaciones que habían remitido cartas de apoyo a su continuidad. Gales fue la primera en retirar públicamente su respaldo, y Grecia se ha convertido en la última en dar marcha atrás, siguiendo el ejemplo de Inglaterra, Finlandia y Serbia. Se cree que otras asociaciones también han sufrido presiones coordinadas para respaldar formalmente a Infantino antes de los comicios de marzo, aunque los detalles de cómo se ejerció esa presión no han trascendido. Se espera que más federaciones europeas se pronuncien en los próximos días, mientras que varias asociaciones de la CONCACAF, la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, estudian también retirar su apoyo.

En el correo, Grafström trataba de mantener la moral del personal tras lo que consideró un Mundial exitoso. El mensaje no criticaba explícitamente a Infantino, pero advertía de la necesidad de preservar la profesionalidad ante «una situación convulsa, difícil de comprender y aceptar». «Las personas, los momentos de inestabilidad y los episodios desafortunados van y vienen. La institución, su misión y su responsabilidad para con el fútbol mundial perduran», escribió el secretario general.

Wenger, que ocupa su cargo desde noviembre de 2019, confirmó que había sido uno de los muchos altos cargos de la FIFA apartados por ese plan, del que dijo haberse enterado a través de los medios de comunicación. «La decisión de retirar el proyecto era absolutamente necesaria e incuestionable, porque creo firmemente en una FIFA independiente que sirva a nuestro deporte con compromiso, transparencia e integridad», señaló.