La UME alerta de que el incendio avanza a 40 km/h en Madrid y Ávila
El teniente coronel Pablo Samaniego explica que los cambios meteorológicos y la orografía complican la extinción. El fuego se desplaza a velocidades extremas y ya ha calcinado más de 45.000 hectáreas, con cerca de 90.000 evacuados. El Gobierno ha declarado la emergencia nacional.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha advertido de que los incendios forestales activos en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila avanzan a velocidades extremas, alcanzando hasta 40 kilómetros por hora, debido a las condiciones meteorológicas adversas y la compleja orografía de la zona. El teniente coronel Pablo Samaniego, portavoz de la UME, ha señalado que la situación es «muy compleja» y que los cambios de viento están agravando el comportamiento del fuego. «Con muchos cambios de viento, una orografía que hace que el incendio se esté comportando de una manera complicada», ha declarado.
Samaniego ha explicado que se están cumpliendo las condiciones de la «regla del 30»: temperaturas superiores a 30 grados, vientos por encima de 30 kilómetros por hora y humedad relativa inferior al 30 %. Además, la proximidad de varios focos grandes genera «corrientes convectivas que agravan la situación y crean sus propias situaciones puntuales y locales que agravan la capacidad de extinción». Estos factores han provocado que varios incendios, inicialmente separados por kilómetros, acaben fusionándose en un único frente de llamas.
Los incendios han calcinado ya más de 45.000 hectáreas, de las cuales alrededor de 21.000 corresponden a la provincia abulense, donde el perímetro del fuego alcanza los 112 kilómetros. Cerca de 90.000 personas han sido evacuadas o confinadas en sus hogares. El Gobierno de España ha declarado por primera vez la emergencia nacional por catástrofe natural y ha ampliado la declaración a la provincia de Toledo, después de que el incendio de Burgohondo, en Ávila, empujara las evacuaciones hacia el norte toledano. Ocho municipios de Toledo —Buenaventura, Navamorcuende, El Real de San Vicente, Hinojosa, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuño Gómez y Pelahustán— se suman a los tres que ya habían sido desalojados previamente. Los habitantes se han dirigido al recinto ferial de Talavera de la Reina.
Para combatir las llamas, el Gobierno ha desplegado a 1.201 efectivos de la UME, más de 1.100 agentes de la Guardia Civil y Protección Civil, 400 medios terrestres y más de 20 medios aéreos. La prioridad de la UME, según Samaniego, es «proteger y salvar a los ciudadanos» y evitar daños en las infraestructuras críticas y los bienes de las zonas afectadas. El avance del fuego a 40 kilómetros por hora, provocado por saltos de pavesas, hace que la lucha «sea muy difícil», pero los equipos trabajan con previsión meteorológica para anticiparse a los movimientos del incendio.
En lo que va de julio ya se han producido 17 grandes incendios en España, y las llamas han devorado más hectáreas que en el mismo período del año anterior. Con la llegada de agosto, un mes tradicionalmente complicado para los incendios forestales, Samaniego ha hecho un llamamiento a la población: «Es fundamental evitar algún tipo de acción que pueda derivar un riesgo asociado a los incendios» y ha insistido en la importancia de «seguir las indicaciones de las autoridades pertinentes y tener sentido común». Las autoridades mantienen activos los dispositivos de emergencia y no descartan nuevas evacuaciones si las condiciones meteorológicas empeoran.


