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La caída de un cable eléctrico, principal hipótesis del incendio más mortífero de Andalucía

La Guardia Civil investiga la caída de un cable eléctrico como posible origen del incendio en Los Gallardos y Bédar (Almería), que ha dejado al menos 12 fallecidos y 4 heridos graves, convirtiéndose en el más mortífero de Andalucía. Las empresas eléctricas se desligan de la titularidad del cable, mientras los expertos alertan de las condiciones meteorológicas extremas que favorecieron la rápida propagación del fuego.

La caída de un cable eléctrico, principal hipótesis del incendio más mortífero de Andalucía
Un poste eléctrico: la pista clave del incendio más mortífero de Andalucía
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La Guardia Civil investiga como principal hipótesis la caída de un cable eléctrico como origen del incendio forestal declarado este jueves en los municipios almerienses de Los Gallardos y Bédar, que ha dejado al menos 12 fallecidos y cuatro heridos graves. Este siniestro se ha convertido ya en el más mortífero registrado en Andalucía desde que existen registros, superando trágicos precedentes en la comunidad autónoma.

El fuego se inició en la tarde del jueves junto a la carretera N-340 y avanzó con extrema rapidez debido a la abundante vegetación seca y una orografía especialmente complicada. Las condiciones meteorológicas adversas, con altas temperaturas y fuertes vientos, crearon un escenario propicio para la rápida propagación de las llamas, que sorprendieron a varias personas que intentaban huir del avance del fuego.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, señaló en una entrevista radiofónica que la caída de un poste eléctrico es la causa más probable del incendio y advirtió de que, si se confirman responsabilidades relacionadas con el mantenimiento de la instalación, «se derivarán responsabilidades hacia aquellos que sean responsables del mismo». Sus declaraciones ponen el foco en la necesidad de esclarecer la titularidad del cable que habría originado las llamas.

Las empresas del sector eléctrico se han apresurado a desligarse de cualquier responsabilidad. Red Eléctrica ha asegurado a través de sus canales oficiales que la línea afectada no es de su propiedad. Por su parte, Endesa ha detallado que sus técnicos se desplazaron hasta el lugar durante la madrugada del viernes para realizar las comprobaciones pertinentes, tras lo cual la empresa ha confirmado que el cable no pertenece a ninguna instalación suya ni forma parte de su red de distribución, calificándolo como «un cable de una instalación privada abandonada y que no tenía tensión».

El balance de víctimas sitúa este incendio entre los peores siniestros forestales de la historia de España. En el conjunto del país, solo unos pocos episodios han dejado un número mayor de fallecidos, como el incendio de Lloret de Mar (Girona) en 1979, donde murieron 21 personas, y el de La Gomera en 1984, con 20 fallecidos. Otro precedente relevante fue el incendio de Riba de Saelices (Guadalajara) en julio de 2005, donde perdieron la vida 11 miembros del equipo antiincendios, tragedia que impulsó la creación de la Unidad Militar de Emergencias.

Los equipos del Plan Infoca, a través de sus Brigadas de Investigación de Incendios Forestales (BIIF), junto con la Guardia Civil, serán clave para esclarecer lo ocurrido. Los especialistas analizarán la geometría del incendio, el perímetro quemado y la dirección de las llamas para reconstruir su evolución y determinar qué factores influyeron, desde el viento y la pendiente hasta la vegetación. Con sus conclusiones elaborarán el informe de motivación y causa, que podría incorporarse a las diligencias judiciales si aparecen indicios de responsabilidad penal.

Jesús Miranda, director de la Cátedra de Seguridad, Emergencias y Catástrofes de la Universidad de Málaga, ha subrayado la importancia de extremar la vigilancia en zonas forestales próximas a infraestructuras eléctricas y de realizar un correcto mantenimiento de las mismas. Aunque los incendios provocados por fallos en los tendidos eléctricos no son los más habituales, Miranda advierte que «si ese cable no cae sobre combustible, quizá se podría haber quedado en un incidente». A su juicio, las llamas encontraron un cóctel perfecto para su rápida expansión: «Tenemos mucho combustible vegetal por las lluvias del invierno y, como era de esperar, ese matorral se ha secado. Eso unido a calores asfixiantes y a vientos secos genera unas condiciones idóneas».

El experto explica la llamada «regla del 30» para entender la evolución de los grandes incendios forestales: «Más de 30 grados de temperatura, más de 30 kilómetros por hora de viento y más de un 30% de humedad». Cuando esos elementos coinciden con una elevada carga de combustible vegetal, el comportamiento del fuego puede volverse muy difícil de controlar. El viento, como también ha detallado el consejero de Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, entraña una gran dificultad, ya que fue precisamente su fuerte intensidad durante la tarde del jueves lo que favoreció la propagación.

Para las próximas horas, las autoridades muestran preocupación por un posible cambio en la dirección del viento. Sanz ha señalado que «esta noche pasada ha sido favorable porque apenas ha habido viento. Con vientos como los de ayer tenemos que estar prevenidos. Podría entrar componente sur o suroeste». Miranda también pone el acento en este factor: «El viento distancia las pavesas y provoca focos secundarios, con llamas que pueden aparecer en distintos puntos a la vez». En esas condiciones, el viento puede además «cambiar de dirección de forma errática» y obligar a modificar continuamente las estrategias de extinción y evacuación.

Los municipios de Los Gallardos y Bédar ya sufrieron en 2012 un incendio que arrasó 370 hectáreas y obligó a desalojar a miles de personas. Casi 15 años después, la comarca almeriense vuelve a enfrentarse a un desastre que ha dejado una huella mucho más profunda por su dramático balance humano. Las primeras investigaciones apuntan a que varios de los fallecidos quedaron atrapados al intentar escapar por rutas que quedaron bloqueadas por el rápido avance de las llamas, en un suceso que ha conmocionado a toda Andalucía.