El Puerto de Algeciras presenta su plan estratégico 2030 para competir con Tánger Med
La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha presentado su Plan Estratégico 2030 con visión 2040, que prioriza la digitalización, la intermodalidad ferroviaria y la transición energética frente a la expansión física tradicional, en un contexto de creciente competencia con el puerto marroquí de Tánger Med y la entrada en vigor del régimen europeo de comercio de derechos de emisión.

El Puerto de Algeciras, el principal enclave portuario de España, ha presentado este jueves su Plan Estratégico 2030 con visión 2040, un documento que marca un giro significativo en su modelo de desarrollo. El presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), Gerardo Landaluce, explicó que la nueva hoja de ruta desplaza el foco desde la tradicional expansión física hacia la mejora de la productividad, la digitalización, la intermodalidad ferroviaria y la transición energética. Este cambio de estrategia responde a un escenario cada vez más competitivo en el Estrecho, donde el puerto marroquí de Tánger Med se ha consolidado como el gran puerto de transbordo de la región.
El plan llega en un momento especialmente delicado para el enclave andaluz. En los últimos años, Tánger Med ha ganado terreno como centro logístico internacional, mientras que la entrada en vigor del régimen europeo de comercio de derechos de emisión (ETS) ha abierto un intenso debate sobre la competitividad de los puertos comunitarios frente a los situados fuera de la Unión Europea. Al mismo tiempo, la automatización del transporte marítimo, la descarbonización y las nuevas exigencias regulatorias obligan a replantear el modelo tradicional de desarrollo portuario. Para afrontar ese escenario, la APBA articula su nueva estrategia en torno a tres grandes prioridades: ganar competitividad, liderar la transición energética y reforzar la relación entre el puerto y su entorno.
En materia de actividad, el puerto se fija como horizonte alcanzar una capacidad de 7,5 millones de TEUs (unidad equivalente a un contenedor de veinte pies) y llegar a mover 9 millones de contenedores en 2035, frente a los cerca de cinco millones actuales. Para ello, prevé culminar la fase B de Isla Verde Exterior, mejorar los calados y modernizar las terminales de contenedores. La nueva hoja de ruta coincide además con un intenso ciclo inversor. Según detalló Landaluce, el Puerto de Algeciras prevé movilizar 1.383 millones de euros entre 2026 y 2030, de los que 683 millones corresponderán a inversiones de la propia Autoridad Portuaria y alrededor de 700 millones a proyectos promovidos por empresas privadas dentro del dominio público portuario.
Entre las actuaciones más relevantes figura la ampliación de TTI Algeciras, participada por las navieras HMM y CMA CGM, que desarrollará la fase B de Isla Verde Exterior con una inversión superior a 135 millones de euros. Esta ampliación permitirá elevar en medio millón de TEUs la capacidad de su terminal, hasta alcanzar los 2,1 millones de TEUs en 2028. Junto a ella opera APM Terminals Algeciras, filial del grupo Maersk y una de las mayores terminales de contenedores del Mediterráneo, cuya modernización figura también entre las actuaciones previstas. A esas inversiones se suma un segundo gran frente vinculado a la transición energética.
La APBA impulsa el proyecto Green Energy Hub, destinado a convertir la Bahía de Algeciras en uno de los principales polos europeos de producción, almacenamiento y suministro de combustibles no fósiles para el transporte marítimo, como metanol o amoniaco verdes. Según Landaluce, el conjunto de iniciativas industriales asociadas a ese ecosistema podría movilizar hasta 7.000 millones de euros en la Bahía de Algeciras, el Campo de Gibraltar y la provincia de Cádiz, aunque esas inversiones se desarrollarían fuera del recinto portuario. Sin embargo, el verdadero cambio no reside únicamente en aumentar la capacidad, sino en obtener un mayor rendimiento de las infraestructuras existentes mediante la automatización de procesos, la incorporación de inteligencia artificial a la gestión operativa, la trazabilidad digital de las cadenas logísticas y una mayor integración con los operadores internacionales.
El otro gran pilar de la hoja de ruta es el ferrocarril, una infraestructura considerada decisiva para incrementar la cuota de mercancías que abandonan el puerto por tren y reforzar su conexión con el interior peninsular y Europa. La estrategia contempla ampliar las terminales ferroviarias T1 y T2, construir la instalación técnica de Última Milla en Botafuegos, duplicar la capacidad operativa y poner en servicio la autopista ferroviaria en 2028. Paradójicamente, buena parte del éxito de esa apuesta depende de actuaciones ajenas a la propia Autoridad Portuaria. La modernización de la línea Algeciras-Bobadilla, su electrificación y su plena integración en el Corredor Mediterráneo corresponden a Adif y al Ministerio de Transportes. La mejora de esa conexión ferroviaria, reclamada desde hace décadas por el tejido empresarial del Campo de Gibraltar, aparece así como uno de los principales condicionantes para que el nuevo modelo pueda desarrollarse plenamente.
La transición energética constituye el segundo gran eje del documento. Entre las actuaciones previstas destacan la implantación completa del sistema OPS (Onshore Power Supply), que permitirá suministrar electricidad a los buques atracados para que apaguen sus motores auxiliares; la puesta en marcha en 2027 de la primera línea verde entre Europa y África mediante un ferry totalmente eléctrico entre Tarifa y Tánger Ciudad; el desarrollo de corredores verdes internacionales y el impulso de la Bahía de Algeciras como centro de suministro de combustibles alternativos para el transporte marítimo. Estas iniciativas buscan posicionar al puerto como un referente en sostenibilidad dentro del sistema portuario europeo.
El plan estratégico presentado por Landaluce refleja un cambio de paradigma en la gestión portuaria, donde la eficiencia y la innovación tecnológica se convierten en factores tan determinantes como el tamaño de las instalaciones. En un contexto de fuerte competencia con Tánger Med y de crecientes exigencias regulatorias, el Puerto de Algeciras apuesta por un modelo basado en la productividad, la intermodalidad y la descarbonización para mantener su liderazgo en el Mediterráneo y el Estrecho de Gibraltar.


