Andalucía incrementa un 53% sus investigadores en salud y destina 102 millones a I+D+i
La Junta de Andalucía ha aumentado un 53% el número de investigadores biosanitarios desde 2019, alcanzando los 9.319 profesionales, y ha presentado una nueva estrategia de investigación e innovación en salud con un presupuesto de 102 millones de euros para el periodo 2026-2027.

Andalucía ha experimentado un notable crecimiento en su capacidad investigadora en el ámbito biosanitario, con un incremento del 53% en el número de investigadores desde 2019, pasando de 6.110 a 9.319 profesionales en 2026. Así lo ha destacado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, durante la presentación de la Estrategia de Investigación e Innovación en Salud de Andalucía 2026-2027 (EIISA), dotada con un presupuesto de 102 millones de euros.
El acto, celebrado en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, sirvió para subrayar el compromiso del Gobierno andaluz con la investigación sanitaria como herramienta para mejorar la atención a los pacientes. Sanz señaló que la comunidad cuenta actualmente con 553 grupos de investigación y 6.082 estudios clínicos activos, lo que representa un incremento del 44% y del 47%, respectivamente, en comparación con 2019.
La nueva estrategia, según explicó el consejero, nace con el objetivo de consolidar a Andalucía como un referente nacional e internacional en investigación e innovación en salud. Para ello, se impulsará la generación de conocimiento, la incorporación de nuevas terapias y tecnologías, y la captación de talento investigador. Además, avanzó que el borrador del futuro Plan Andaluz de Investigación e Innovación en Salud Pública 2026-2027 se someterá a información pública la próxima semana, con el propósito de reforzar el ecosistema científico sanitario de la comunidad.
Uno de los aspectos más destacados de la intervención de Sanz fue el impacto económico de la inversión pública en investigación. Según sus datos, por cada euro aportado por la Junta se captan entre dos y 3,1 euros de financiación externa procedente de convocatorias nacionales, europeas y de la colaboración público-privada. En este contexto, anunció que cuatro proyectos andaluces han obtenido financiación de la Línea de Fomento de la Innovación desde la Demanda del Ministerio, con un presupuesto conjunto de 22,7 millones de euros, cofinanciados en un 85% por fondos FEDER y en un 15% por el sistema sanitario público andaluz.
Entre los proyectos financiados se encuentra Surgia, una plataforma de simulación y planificación diseñada para optimizar la gestión de los quirófanos y contribuir a reducir las listas de espera. También destaca Oráculo, centrado en la integración de biomarcadores y algoritmos de inteligencia artificial para el abordaje de tumores genitourinarios. Otro de los proyectos es Prisma, orientado a la gestión y reutilización avanzada de datos sanitarios, y PIAPPA, un programa de innovación en el ámbito perinatal y pediátrico destinado a mejorar la atención materno-infantil.
Durante su intervención, el consejero defendió que la investigación y la innovación son herramientas clave para responder a desafíos como el envejecimiento de la población, las enfermedades crónicas, la salud mental o la transformación digital del sistema sanitario. En este sentido, destacó que Andalucía dispone de cinco institutos de investigación sanitaria acreditados por el Instituto de Salud Carlos III, ha reforzado la financiación destinada al personal investigador y ha sido la primera comunidad autónoma en regular las categorías estatutarias de clínicos-investigadores para médicos y profesionales de enfermería.
A estas medidas se suman la creación de cuerpos específicos de investigación biomédica, la incorporación de 154 investigadores posdoctorales mediante una inversión de 18,84 millones de euros y programas como Investiga C e Investiga C+, además del impulso a la investigación en Atención Primaria. Sanz concluyó señalando que la nueva estrategia representa «un compromiso con la salud, la prevención, el bienestar y el futuro de Andalucía» y confió en que la colaboración entre administraciones, comunidad científica y sector privado permita alcanzar los objetivos fijados para los próximos dos años.


