Zelenskiy destituye a Fedorov como ministro de Defensa tras incumplir las prioridades marcadas
El presidente ucraniano Volodímir Zelenskiy ha destituido a Mijailo Fedorov como ministro de Defensa, según fuentes oficiales, después de que no completara las tres tareas principales que le fueron asignadas en enero de 2026: cerrar el espacio aéreo, reformar el sistema de movilización y crear un ejército profesional basado en contratos. La decisión se produce en medio de un conflicto abierto entre Fedorov y el alto mando militar, encabezado por el general Oleksandr Syrsky.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenskiy, ha destituido a Mijailo Fedorov como ministro de Defensa, una decisión que pone fin a una gestión marcada por el incumplimiento de las prioridades estratégicas fijadas por el jefe del Estado y por un creciente conflicto con el alto mando militar. Fedorov, nombrado el 14 de enero de 2026, recibió el 30 de enero tres tareas fundamentales: cerrar el espacio aéreo y reforzar la defensa antiaérea, resolver el problema de la movilización forzosa y la llamada «busificación», y poner en marcha un modelo de ejército profesional basado en contratos. Ninguna de estas metas fue completada en el momento de su salida.
Según fuentes de la presidencia citadas por medios ucranianos, el principal detonante de la destitución fue el enfrentamiento constante entre el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. El propio Fedorov confirmó el 16 de julio que había propuesto a Zelenskiy sustituir al comandante en jefe, el general Oleksandr Syrsky, pero el presidente rechazó la sugerencia. A partir de ese momento, según el ya exministro, la mayoría de las iniciativas de su departamento encontraron resistencia dentro de la cadena de mando militar, hasta que el conflicto derivó en un ultimátum por parte del general Syrsky.
El balance de la gestión de Fedorov revela que, aunque se lograron avances en áreas tecnológicas y de drones, las tres prioridades presidenciales quedaron sin resolver. En materia de defensa aérea, el Ministerio informó de un aumento en la eficacia de la interceptación de drones y misiles de crucero, pero el espacio aéreo ucraniano no fue cerrado por completo. En cuanto a la movilización, la reforma estructural de los centros de reclutamiento (TCC) seguía en fase de trabajo, y la automatización de aproximadamente el 90 % de los aplazamientos a través de la aplicación «Reserv+» no equivale a una reforma profunda de los TCC ni al fin de los abusos durante el reclutamiento. Respecto al ejército profesional, el nuevo sistema de contratos se lanzó como proyecto experimental el 15 y 16 de junio de 2026, con vigencia hasta 2028, por lo que hablar de un ejército profesional consolidado resulta prematuro.
Frente a estas tareas incumplidas, Fedorov concentró sus esfuerzos en el desarrollo de drones, sistemas robóticos, la plataforma Brave1 Market y las compras de armamento. En su informe final de 22 logros, solo un punto aborda la transformación de las condiciones del servicio y los contratos. Los problemas de los TCC y la «busificación» ni siquiera aparecen mencionados directamente en esa lista. Además, Fedorov reconoció en su canal de Telegram que, al recibir el Ministerio de Defensa sin el presupuesto necesario, su equipo redirigió fondos previstos para el final del año hacia drones y otras áreas tecnológicas, una decisión que, según expertos, requerirá una auditoría financiera independiente para determinar su legalidad y el alcance de las sumas afectadas.
La magnitud del circuito financiero y tecnológico gestionado por Fedorov es considerable. Según datos oficiales del Ministerio, en menos de un año a través de Brave1 Market más de 400 unidades militares solicitaron equipos por valor de más de 33 000 millones de grivnas, se encargaron más de 500 000 drones y el catálogo incluía más de 800 productos. El pago y la entrega son gestionados por el Estado mediante el sistema DOT-Chain Defence. Esta infraestructura conecta datos de eficacia en combate, asignación de puntos, selección de productos, fabricantes, pago estatal y futuras compras centralizadas. Aunque la existencia de este sistema no implica corrupción, su escala hace necesaria una auditoría independiente de los algoritmos, los posibles conflictos de interés, los criterios de admisión de fabricantes y la distribución del dinero público.
Otro aspecto controvertido de la gestión de Fedorov fue la atribución de logros militares de carácter sistémico a su propia labor. En su informe final, su equipo incluyó como méritos propios el «bloqueo logístico» del ejército ruso y el inicio del aislamiento de Crimea, el aumento de las tasas de interceptación de objetivos aéreos, la operación «Ashan» que supuestamente detuvo una ofensiva mecanizada durante seis meses, la recuperación de la iniciativa en el campo de batalla y las pérdidas confirmadas del enemigo. Sin embargo, estos resultados son producto del trabajo conjunto del Estado Mayor, el mando militar, las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), la Dirección Principal de Inteligencia (GUR), la Armada, unidades específicas y los fabricantes, no de un solo ministro.
La destitución de Fedorov refleja una decisión estratégica de Zelenskiy: preservar la vertical de mando del ejército por encima de un ministro que había acumulado un importante capital político y mediático, pero que no logró cumplir las prioridades marcadas ni mantener una relación funcional con el alto mando militar. El presidente optó por la estabilidad del mando castrense, representado por Syrsky, en un momento crítico de la guerra. El futuro del nuevo Ministerio de Defensa dependerá de la capacidad del próximo titular para cerrar las brechas dejadas por Fedorov y restaurar la coordinación con el Estado Mayor.


