Moreno asiste al homenaje a Blas Infante tras pactar con Vox la derogación de la Ley de Memoria andaluza
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, acudió al acto institucional del Parlamento andaluz por el 90 aniversario del fusilamiento de Blas Infante, en medio de un cruce de acusaciones entre las izquierdas y el PP por el acuerdo de gobierno con Vox que incluye derogar la Ley de Memoria Histórica.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha participado este lunes en el homenaje institucional del Parlamento andaluz con motivo del 90 aniversario del fusilamiento de Blas Infante, considerado «padre de la patria andaluza» en el Estatuto de Autonomía. Se trata del primer acto oficial del dirigente popular tras jurar el cargo el domingo en el Palacio de San Telmo, y también el primero bajo el acuerdo de gobierno firmado con Vox, que incluye entre sus 150 medidas la derogación de la Ley andaluza de Memoria Histórica.
La efeméride, que suele transcurrir con un tono protocolario y de consenso institucional, se ha convertido en un escenario de confrontación política. Los portavoces de los grupos de izquierda —PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía— han lanzado duras críticas contra el PP y su socio de gobierno, mientras que el portavoz popular ha defendido la gestión de Moreno. Vox, por su parte, ha vuelto a ausentarse del acto, como ha hecho en anteriores ocasiones, al rechazar el Estado de las Autonomías y la figura de Blas Infante.
El presidente del patronato de la Fundación Blas Infante, Javier Delmás Infante, descendiente del político andalucista, ha pronunciado un discurso en el que ha subrayado que «Blas Infante rechazó cualquier forma de racismo, superioridad o rechazo al diferente», en una clara alusión a las posiciones antiinmigración de Vox, que el PP ha asumido bajo el término «prioridad nacional». Delmás Infante también ha mencionado la «crisis climática», otro de los temas que enfrentan a la extrema derecha con el resto de fuerzas políticas.
La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, ha denunciado la «paradoja y enorme contradicción» de que Moreno defienda el legado de Blas Infante mientras «desmonta» la Ley de Memoria y «abre la puerta a quien ridiculiza a Blas Infante y a quien nunca ha creído en el autogobierno andaluz». «No puede quedarse con la bandera blanca y verde y renunciar a su contenido», le ha espetado al presidente.
El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha sido el más beligerante al afirmar que «tenía que saltarse el protocolo» para acusar a Moreno de «manosear los símbolos del andalucismo», desde la bandera hasta la figura de Blas Infante, mientras pacta el nuevo Gobierno con la ultraderecha. «Fue asesinado por los padres políticos de los que estos días entran en el Gobierno andaluz», ha señalado García, quien ha recordado que uno de los objetivos de la Ley de Memoria es precisamente «permitir encontrar el cuerpo de Blas Infante», arrojado a una fosa común tras ser fusilado en agosto de 1936.
Rosa María Rodríguez Ruz, diputada de Por Andalucía, ha insistido en que hay «50.000 personas desaparecidas» en fosas comunes en Andalucía, y ha criticado que el acuerdo con Vox suponga un retroceso en las políticas de memoria. Las izquierdas vienen denunciando el «desmantelamiento» de la Ley andaluza de Memoria Histórica desde 2019, cuando Moreno fue investido por primera vez con los votos de PP, Ciudadanos y Vox. En aquel momento ya se pactó la derogación de la ley, aprobada en 2017 sin ningún voto en contra —los populares se abstuvieron—, pero el punto no llegó a ejecutarse ni en la primera legislatura ni en la segunda, con mayoría absoluta del PP.
Moreno se comprometió entonces a derogar la ley para sustituirla por una Ley de Concordia, siempre que se alcanzase un consenso mayor que el que tuvo la norma de memoria. Vox le acusó de incumplir aquel punto y llegó a presentar hasta tres iniciativas legislativas para tumbar la ley, aunque el PP las rechazó todas. Ahora, con Vox dentro del Consejo de Gobierno, el acuerdo vuelve a incluir la derogación, con el precedente de otras comunidades donde PP y Vox gobiernan juntos, como Islas Baleares, donde ya se han eliminado las políticas memorialistas.
El Gobierno central, a través del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ya advirtió la semana pasada que si la Junta de Andalucía deroga la ley autonómica, recurrirá al Tribunal Constitucional, como ya hizo contra el Gobierno balear. El homenaje a Blas Infante, celebrado en el patio del Parlamento andaluz junto al busto del «padre de la patria andaluza», ha servido para que cada partido reinterpretara las palabras del líder andalucista bajo el prisma de la actualidad política, en un ambiente de tensión que contrasta con la habitual solemnidad de la efeméride.


