La ausencia de Begoña Gómez provoca un incidente protocolario en la recepción turca a Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue recibido en Ankara con dos ramos de flores, uno para su esposa, Begoña Gómez, quien no pudo asistir a la cumbre de la OTAN por orden judicial. El segundo ramo quedó sin entregar, evidenciando la falta de coordinación pese a que el Gobierno español comunicó la ausencia el lunes.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aterrizó este martes en Ankara para participar en la 36ª cumbre de la OTAN, pero su llegada al aeropuerto de la capital turca estuvo marcada por un incidente protocolario que evidenció la ausencia de su esposa, Begoña Gómez. Las autoridades turcas habían preparado dos ramos de flores para recibir a la delegación española: uno para Sánchez y otro, presumiblemente, para Gómez. Sin embargo, al recoger el suyo, el jefe del Ejecutivo se encontró con que el segundo ramo quedó en manos de una azafata, sin destinatario, generando un momento de desconcierto que fue captado por las cámaras.
La escena se produjo a pesar de que el Gobierno español había comunicado a las autoridades turcas el lunes, tras conocer la decisión judicial, que Begoña Gómez no podría viajar a Ankara. El juez sustituto de Plaza de Castilla, Antonio Viejo, denegó la autorización para que la esposa de Sánchez asistiera a la cumbre, al considerar que Turquía no pertenece al espacio de libertad, seguridad y justicia de la Unión Europea, lo que dificulta la cooperación policial y judicial en caso de necesidad. En su resolución, el magistrado mantuvo la medida cautelar que prohíbe a Gómez salir de España, después de que el juez Juan Carlos Peinado le retirara el pasaporte por riesgo de fuga.
Begoña Gómez está imputada por delitos de corrupción en el sector privado, tráfico de influencias, malversación y apropiación indebida, y se enfrenta a una posible pena de hasta 24 años de prisión, según la acusación popular ejercida por la asociación HazteOir. La investigada había solicitado autorización judicial para viajar a Londres y a Ankara el pasado 29 de junio, pero el juez Viejo solo permitió el desplazamiento al Reino Unido, donde asistirá a la graduación de su hija, con la obligación de regresar a España el 10 de julio y depositar de nuevo su pasaporte el 13 de julio.
La decisión judicial se basó en la buena relación de cooperación judicial entre España y el Reino Unido, incluso después del Brexit, lo que reduce el riesgo de fuga. En cambio, respecto a Turquía, el juez consideró que la falta de pertenencia al espacio judicial europeo hacía inviable autorizar la salida. La acusación popular se había opuesto frontalmente a ambos viajes, argumentando que la asistencia de Gómez a la cumbre no era necesaria, ya que carece de representación del Estado español o del Gobierno de España, y que la invitación respondía únicamente a razones de cortesía institucional.
Por su parte, el sindicato Manos Limpias defendió la autorización del viaje a Turquía, señalando que es habitual que los cónyuges de los presidentes acudan a las cumbres de la OTAN. Sin embargo, el juez dio más peso a la naturaleza jurídica del destino y denegó la salida. La ausencia de Gómez no solo generó el incidente protocolario, sino que también puso de relieve las tensiones en torno a su situación judicial, que sigue siendo objeto de atención mediática y política.
La cumbre de la OTAN en Ankara, que se celebra este martes y miércoles, reúne a dirigentes políticos, militares y representantes del sector tecnológico para impulsar nuevas inversiones en armamento y acuerdos de cooperación empresarial en ámbitos como drones, satélites y vigilancia aérea. Sánchez asiste a la cita sin la compañía de su esposa, quien permanece en España bajo medidas cautelares que le impiden salir del país, mientras el caso sigue su curso judicial.


