Illa logra sus primeros Presupuestos en Catalunya con el apoyo de ERC y los Comuns
El Parlament aprueba las cuentas de 2026 con 49.162 millones de euros, un 22,8% más que en 2023, tras meses de negociaciones. El Govern destaca que el 75% del presupuesto se destinará al estado del bienestar.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha conseguido la aprobación de sus primeros Presupuestos para 2026 gracias a los votos favorables del PSC, ERC y los Comuns en el Parlament. Se trata de las primeras cuentas públicas en tres años, después de sucesivas prórrogas presupuestarias, y suponen un hito en la legislatura al proporcionar estabilidad financiera al Govern hasta las próximas elecciones previstas para 2028.
Las cuentas ascienden a 49.162 millones de euros, lo que representa un incremento del 22,8% respecto a los últimos presupuestos aprobados, los de 2023. La consellera de Economia i Finances, Alícia Romero, ha calificado la noticia como «una gran noticia» y ha subrayado que «Catalunya necesita estabilidad, certeza y herramientas para continuar transformando y avanzando». Romero ha destacado que el 75% del presupuesto, es decir, tres de cada cuatro euros, se destinará a reforzar el estado del bienestar, con especial atención a sanidad, educación y servicios sociales.
La partida más cuantiosa corresponde al departamento de Salut, que recibirá 13.840 millones de euros, la más alta de la historia. Le sigue Educació, con 8.356 millones, aunque esta cifra podría incrementarse si el departamento alcanza un acuerdo con los docentes, que en septiembre volverán a reclamar mejoras como la reducción de las ratios en las aulas y el refuerzo de la escuela inclusiva. Estas demandas implicarán más contrataciones y, por tanto, un aumento de la masa salarial. De momento, las cuentas ya contemplan la incorporación de 4.162 nuevos profesionales.
En materia de inversiones, el proyecto destina 4.146 millones de euros, un 45% más que los 1.289 millones de 2023. Estos recursos se dirigirán principalmente a infraestructuras ferroviarias y de transporte público, con 526 millones. Entre los proyectos destacados figuran la prolongación de la línea Llobregat-Anoia de FGC (101,4 millones), el tranvía del Camp de Tarragona (101,2 millones) y el material para la línea de FGC al Aeropuerto de Barcelona (50,3 millones). En el ámbito sanitario, se invertirán 463,3 millones, de los cuales 365,7 se destinarán a obras de mejora en hospitales, como el Hospital Joan XIII de Tarragona (54,2 millones), la remodelación del Hospital Clínic de Barcelona (23,9 millones) y la ampliación del Verge de la Cinta de Tortosa (17,8 millones).
Las inversiones en educación alcanzarán los 373,6 millones, la mayoría para la ampliación, reforma y mejora de centros educativos, así como para la construcción de nuevas escuelas e institutos. En seguridad, el presupuesto prevé 135,1 millones para sumar 6.253 plazas más respecto a 2023 en los cuerpos de seguridad y emergencias de Catalunya. Esto incluye la convocatoria de 1.578 nuevas plazas de Mossos d'Esquadra, 300 de Bombers y 100 de Agents Rurals. Además, se contemplan 91 unidades judiciales adicionales y 175 dotaciones de personal para las oficinas de justicia.
En el ámbito fiscal, las cuentas introducen modificaciones técnicas en tres tributos: se actualiza el cálculo del canon del agua para usos domésticos, industriales y ganaderos; se modifica parte de los tributos sobre el juego, ajustando el régimen de comunicación a la Agència Tributària de Catalunya de los cartones jugados en bingos; y se actualizan los gravámenes del impuesto sobre el depósito de residuos controlados. Romero ha recordado que los recursos «no caen del cielo, vienen de los impuestos que paga la gente» y ha añadido que también proceden del modelo de financiación que el Govern trabaja para mejorar, con la esperanza de que el Gobierno central apruebe un nuevo sistema que aportaría 4.700 millones de euros anuales adicionales a las arcas de la Generalitat.
La aprobación de estos presupuestos pone fin a un proceso de negociación que se ha prolongado durante los dos primeros años de mandato de Illa. En el primer año, no fue posible alcanzar un acuerdo debido a los constantes desencuentros, especialmente con ERC, que reprochaba al Govern el incumplimiento de los acuerdos de investidura. En este segundo año, las conversaciones se han extendido durante siete meses, y los principales escollos han sido los avances en la nueva financiación singular y la cesión del IRPF a Catalunya, ambas pendientes del Gobierno central. Illa ha agradecido el apoyo de sus socios y ha tendido la mano al resto de grupos para «trabajar en beneficio del país», comprometiéndose a desplegar el presupuesto con el objetivo de hacer realidad el futuro de Catalunya.


