Feijóo intensifica su agenda territorial y convoca a los alcaldes del PP en Santiago
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha multiplicado sus actos fuera de Madrid y convocará el 18 de julio en Santiago de Compostela a los candidatos a alcaldes de las capitales, en el primer gran acto de precampaña de cara a las elecciones municipales y generales de 2027.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha intensificado en las últimas semanas su presencia en el territorio con actos y reuniones en ciudades como Barcelona, Castellón, Murcia, Pamplona, Santander, Bilbao o Valladolid. Este despliegue responde a la estrategia de Génova de movilizar a toda la estructura del partido de cara al ciclo electoral que arranca en septiembre y que culminará con las elecciones generales previstas para 2027, aunque el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, podría adelantarlas en cualquier momento.
El próximo 18 de julio, Feijóo presidirá en Santiago de Compostela el primer gran acto de precampaña, donde proclamará oficialmente a los candidatos a alcaldes de las capitales de provincia. La cita, según fuentes del partido, no solo busca despejar el camino a los aspirantes municipales para los comicios de mayo de 2027, sino que servirá como escaparate para poner rumbo a las elecciones generales. La previsión es dejar para después del verano la configuración de las candidaturas autonómicas, aunque ya se han confirmado algunos nombres, como el de Paco Núñez en Castilla-La Mancha.
En el equipo de Feijóo, el secretario general, Miguel Tellado, y el responsable de política territorial, Elías Bendodo, han seguido las mismas instrucciones de recorrer el territorio para trasladar el mensaje de que ha llegado el momento de apretar. Génova combina esta hoja de ruta orgánica con una doble estrategia política: apuntar los cañones al desgaste del Gobierno por los escándalos que le rodean y desplegar por goteo las medidas que configurarán su futuro programa y las reformas que pondrá en marcha si llegan a la Moncloa.
El PP trabaja con la idea de que Sánchez jugará con los tiempos como más le convenga y que deben prever todos los escenarios, incluido un adelanto electoral «en cualquier momento». En Génova dan por hecho que el presidente intentará utilizar la derrota en el Congreso de unos Presupuestos Generales del Estado «expansivos» como «palanca electoral», lo que apunta al próximo mes de marzo. No obstante, el calendario judicial es imprevisible y «puede pasar cualquier cosa» con sus posibles efectos políticos, sin descartar la aún hipotética imputación del PSOE por financiación irregular.
La confianza interna respecto al resultado de las próximas generales sigue en máximos, pero el shock que Feijóo experimentó en 2023, cuando no logró sacar a Sánchez de la Moncloa, pesa demasiado como para dejar cosas al azar. Por ello, el líder popular ha pedido a barones y cargos territoriales que remen hacia la meta del Gobierno, asegurando la implicación «del último edil y hasta del último rincón». Los actos y reuniones con portavoces municipales, grupos parlamentarios y direcciones autonómicas se han intensificado en las últimas semanas y Feijóo prevé mantener esa tensión a lo largo de los próximos meses.
No obstante, el PP ha tenido que solventar algún que otro traspié en los primeros compases de esta precampaña debido a la contestación, incluso interna, que han provocado debates incómodos en las dos últimas semanas. Entre ellos, la apertura de discusiones sobre una presunta manipulación del censo exterior a través de la ley de nietos —ya matizada— o propuestas que la izquierda ha utilizado para desviar el foco de los tribunales, como el impulso a nivel nacional de la ley del no nacido de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, o las iniciativas para atajar la alta tasa de absentismo laboral. Estas polémicas generaron revuelo no tanto por el fondo de las medidas, sino por las formas empleadas para explicarlas.
En el PP hay sectores que piden a Feijóo y a su equipo evitar los «errores no forzados» que en el preludio de unas generales pueden ser «letales», pero nadie cree que estas polémicas tengan afectación demoscópica alguna. La dirección nacional considera que el PSOE aprovecha cualquier desliz para montar una campaña mediática, pero confía en que la maquinaria del partido está engrasada y que los ajustes necesarios se harán en los próximos meses.
En cuanto a las candidaturas autonómicas, queda como gran incógnita la confirmación de Juanfran Pérez Llorca como candidato en la Comunidad Valenciana, tras suceder a Carlos Mazón en la Generalitat. Génova prefiere manejar los tiempos en un territorio delicado, aunque esas dudas hayan tensionado a la organización de los populares valencianos. En otras regiones, como Castilla-La Mancha, Tellado confirmó esta misma semana a Paco Núñez como candidato, y no se descartan movimientos similares en otras comunidades antes de contar con el listado definitivo en otoño, cuando la política ya se habrá contagiado por completo del aroma electoral.
El PP se prepara así para un ciclo electoral que, según sus cálculos, podría comenzar en marzo de 2027 con unas elecciones generales anticipadas, aunque no descartan que Sánchez aguante hasta el último momento. Mientras tanto, Feijóo seguirá multiplicando su presencia en el territorio, con el objetivo de consolidar su mensaje y movilizar a la base del partido para recuperar la Moncloa.


