El Gobierno moviliza al Ejército en Ceuta ante la avalancha migratoria desde Marruecos
El Ejecutivo español ha ordenado el despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas en Ceuta para apoyar a la Guardia Civil, desbordada por la entrada masiva de migrantes. La medida responde a la crisis fronteriza que mantiene en vilo a la ciudad autónoma desde el miércoles.

El Gobierno español ha decidido movilizar efectivos de las Fuerzas Armadas en Ceuta para reforzar a la Guardia Civil, que se encuentra desbordada ante la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos. Según fuentes de Moncloa, los militares se integrarán en el operativo de seguridad bajo la coordinación del mando de operaciones, aunque aún no se ha precisado el número concreto de efectivos que se sumarán a las tareas de apoyo. Todos ellos procederán de las unidades del Ejército de Tierra destacadas en la ciudad autónoma, donde hay unos 3.000 soldados desplegados.
La decisión llega después de que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitara al Ejecutivo la declaración de emergencia nacional para cerrar fronteras y movilizar al Ejército. La Asamblea regional, con el respaldo unánime de todos los grupos políticos, hizo un llamamiento similar ante lo que calificaron como una crisis sin precedentes. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, respaldó la petición de Vivas y afirmó que «la situación es insostenible» y que es necesario «recuperar el control» de las fronteras. Por su parte, Santiago Abascal, de Vox, tildó la crisis de «invasión» y responsabilizó directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de ser «su principal promotor». La frontera ceutí vive desde el miércoles una tensión creciente, pero la madrugada del jueves fue especialmente crítica, con un flujo masivo de personas que, según los sindicatos policiales, rondaría los 20.000 migrantes.
Además del despliegue militar, el Gobierno ha previsto un refuerzo adicional de la Guardia Civil y la Policía Nacional. A los 80 efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad del Instituto Armado ya presentes en la zona se sumarán otros 40. También se reforzará la unidad de Seguridad Ciudadana de Ceuta y se mantendrán dos grupos de buceadores y embarcaciones del Servicio Marítimo, así como un helicóptero adicional. En los próximos días, la intención es alcanzar los 200 efectivos de las unidades de intervención policial UIP y UPR. El presidente Sánchez tiene previsto visitar Ceuta este viernes para reunirse con las fuerzas de seguridad y realizar una declaración conjunta con Vivas.
La crisis migratoria actual recuerda a la ocurrida en mayo de 2021, cuando miles de personas entraron de forma masiva en Ceuta tras la crisis diplomática entre España y Marruecos por la acogida del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. En aquella ocasión, el Gobierno desplegó un centenar de militares de la Legión, el Grupo de Regulares y el Batallón de Cuartel General de la Comandancia General de Ceuta para tareas de policía militar. Ahora, el contexto geopolítico es diferente: hace menos de dos semanas, Sánchez visitó Argelia para cerrar la crisis diplomática abierta por el giro español en el Sáhara Occidental y para asegurar el suministro de gas. Las autoridades españolas han exculpado a Marruecos de la avalancha y ambos países atribuyen las llegadas a la actuación de redes de tráfico de personas que estarían instrumentalizando una reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones en caliente de inmigrantes llegados por mar a territorio ceutí.
Por su parte, la Comisión Europea ha ofrecido apoyo a España mediante asistencia financiera, técnica y operativa para «controlar la situación» en Ceuta. Bruselas ha señalado que mantiene contactos con las autoridades marroquíes para que adopten «medidas inmediatas» que pongan fin a las «peligrosas travesías» hacia la ciudad autónoma. En concreto, la UE plantea recurrir a Frontex, la agencia europea de vigilancia de fronteras, como parte de la respuesta comunitaria. El Ministerio del Interior ha reiterado que la cooperación migratoria con Marruecos es «ejemplar» y que ambas partes se han comprometido a revisar e implementar las medidas necesarias para evitar que se repitan episodios como el actual.
La llegada masiva de migrantes ha generado una gran preocupación en Ceuta, una ciudad de apenas 85.000 habitantes que ya ha vivido situaciones similares en el pasado. Las autoridades locales alertan de que los recursos de acogida están al límite y piden una respuesta coordinada y urgente. Mientras tanto, el Gobierno español insiste en que trabaja «con las autoridades marroquíes e internacionales» para dar una respuesta inmediata y moviliza todos los recursos necesarios para garantizar la seguridad en la frontera sur de Europa.


