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El Congreso rechaza la senda de estabilidad del Gobierno con los votos de PP, Vox y Junts

El Pleno del Congreso ha tumbado la senda de estabilidad propuesta por el Gobierno, primer paso para los Presupuestos de 2027, con los votos en contra de PP, Vox y Junts. El Ejecutivo repetirá la votación la próxima semana, pero el rechazo anticipa dificultades para las cuentas públicas.

El Congreso rechaza la senda de estabilidad del Gobierno con los votos de PP, Vox y Junts
El Congreso tumba la senda de estabilidad propuesta por el Gobierno con el voto en contra de Junts, PP y Vox
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El Congreso de los Diputados ha rechazado este martes la senda de estabilidad presupuestaria propuesta por el Gobierno, un primer trámite esencial para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado de 2027. La votación, que se celebró en un Pleno extraordinario, contó con 178 votos en contra —de PP, Vox, Junts y el diputado de UPN— frente a 167 a favor de PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria. Podemos se abstuvo. El ministro de Hacienda, Arcadi España, ya había anticipado la derrota, pero defendió la propuesta como un instrumento clave para sostener el Estado de bienestar y fortalecer la soberanía nacional.

La senda de estabilidad establece los objetivos de déficit público para los próximos tres años: un 1,8% del PIB en 2027, un 1,6% en 2028 y un 1,5% en 2029. Según explicó Arcadi España en su intervención, la Administración General del Estado asumirá la mayor parte del ajuste, mientras que las comunidades autónomas dispondrían de un margen del 0,1% anual, equivalente a 5.580 millones de euros adicionales durante el trienio. El ministro insistió en que la política económica del Gobierno «está funcionando» y permite «afrontar los retos que el país tiene por delante».

El rechazo de Junts fue determinante. El diputado Josep Maria Cruset calificó la propuesta de «estafa para Catalunya» y argumentó que, según los cálculos de su formación, por cada 100 euros que el Estado reparte, solo uno iría a Catalunya, mientras que los catalanes aportarían 21. «Lo que ustedes proponen es evidente que es una estafa para Catalunya y ustedes no pueden contar con los siete votos de Junts para poder aprobarlo», afirmó Cruset desde la tribuna. Junts ya había votado en contra de sendas anteriores en 2025 y 2026.

El PP, por su parte, recalcó que el único acuerdo que esperan los españoles es la convocatoria de elecciones, mientras que Vox calificó de «sarta de mentiras» todo lo expuesto por el ministro. Podemos justificó su abstención por el continuo aumento del gasto militar decidido por el presidente Pedro Sánchez. «Nosotros no compartimos esa orientación, nosotros queremos destinar el dinero público para los servicios públicos», señaló el diputado Javier Sánchez Serna.

El ministro de Hacienda respondió a las críticas asegurando que la votación no debe interpretarse como una victoria o derrota del Gobierno, sino como una decisión sobre si las comunidades autónomas y los ayuntamientos dispondrán de más o menos recursos. «La verdadera cuestión es si queremos dotar de mayor certidumbre y estabilidad a comunidades autónomas y ayuntamientos, si queremos una senda compatible con el crecimiento y la cohesión social o una más restrictiva», sostuvo España.

A pesar del revés, el Ministerio de Hacienda tiene previsto aprobar la misma senda de estabilidad en el Consejo de Ministros del próximo martes y llevarla de nuevo a votación en un Pleno extraordinario que se celebrará el jueves 23 de julio. El Gobierno confía en que, en esa segunda votación, pueda obtener los apoyos necesarios, aunque el escenario sigue siendo incierto. Junts ha reiterado su postura contraria y el PP y Vox mantienen su oposición frontal.

El rechazo de la senda de estabilidad supone un primer golpe a las aspiraciones del Ejecutivo de presentar unos Presupuestos Generales del Estado antes de que finalice el año. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido a presentar las cuentas públicas después del verano, pero la falta de apoyos parlamentarios complica el calendario. La senda de estabilidad es el primer paso de un proceso que requiere la aprobación de la mayoría absoluta del Congreso en varias fases.

El contexto político sigue marcado por la fragmentación parlamentaria y las tensiones entre los socios de investidura. Junts, que ya ha votado en contra de iniciativas clave del Gobierno en el pasado, condiciona su apoyo a avances concretos en materia de financiación autonómica y traspaso de competencias. Por su parte, Podemos exige una reorientación del gasto público hacia servicios sociales y una reducción del presupuesto militar. El PP y Vox, mientras tanto, insisten en la necesidad de un cambio de gobierno.

La repetición de la votación dentro de una semana será una nueva prueba de fuego para la capacidad del Ejecutivo de sacar adelante sus cuentas. Si la senda vuelve a ser rechazada, el Gobierno podría verse obligado a prorrogar los Presupuestos de 2026, lo que limitaría su margen de maniobra fiscal y retrasaría inversiones previstas. El ministro de Hacienda, no obstante, se mostró confiado en que el diálogo con los grupos parlamentarios permitirá alcanzar un acuerdo en las próximas semanas.