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Izan Llunas: «Mi padre y mi abuelo son referentes, no me cuelgo de ellos, todo lo que he conseguido es por mí»

El joven cantante de 21 años, nieto de Dyango e hijo de Marcos Llunas, reivindica su propio camino en la música tras once años de carrera, desde sus inicios en bares de Ibiza hasta emocionar a Pedro Almodóvar.

Izan Llunas: «Mi padre y mi abuelo son referentes, no me cuelgo de ellos, todo lo que he conseguido es por mí»
Izan Llunas: "Mi padre y mi abuelo son referentes, no me cuelgo de ellos, todo lo que he conseguido por mí"
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Izan Llunas, a sus 21 años, ha logrado hacerse un nombre en la industria musical española sin depender del peso de su apellido. Hijo de Marcos Llunas, el representante de España en Eurovisión en 1997, y nieto de Dyango, el legendario cantante que vendió 20 millones de discos y ganó el Festival de Benidorm en 1976, el joven artista ibicenco asegura que todo lo conseguido hasta ahora ha sido por mérito propio. «Mi camino no va por ahí. A mi padre y a mi abuelo los tengo como referentes. No me cuelgo de ellos para hacer cosas y todo lo que he conseguido ha sido por mérito propio», afirma en una entrevista reciente.

La trayectoria de Izan comenzó mucho antes de lo que muchos imaginan. Con apenas diez años ya daba conciertos en bares de Ibiza, su isla natal. A los 11 debutó en televisión como concursante de «La Voz Kids», y con 13 formó parte del elenco de «Luis Miguel: la serie», la producción de Netflix sobre la vida del cantante mexicano que fue vista por millones de espectadores. A los 16 emprendió su primera gira por Latinoamérica. «Soy un chico que lleva en la industria musical 11 años, que se dice pronto», destaca el cantante, quien presenta su último sencillo, «¿Para qué más?».

El artista no reniega de sus orígenes ni de los sacrificios que ha tenido que hacer desde niño. «Todo el mundo sabe que ser artista no es fácil, y yo tengo la suerte de que, desde una edad muy temprana, he estado trabajando de lo que realmente me gusta, que es la música», explica. Aunque reconoce que ha perdido «muchas cosas» durante su infancia y adolescencia, como estar lejos de su familia y amigos, asegura que todo ello le ha ayudado a estar «más seguro que nunca y más feliz».

Uno de los momentos más destacados de su carrera reciente ocurrió en abril, cuando actuó en los Premios RNE Sant Jordi de Cinematografía. Allí, delante del cineasta Pedro Almodóvar, interpretó «Piensa en mí». «Cuando yo estaba en el escenario, no veía por los focos, pero sí sabía que estaba él. Fue un honor poder cantarle directamente. Cuando después vi el vídeo en el que salía emocionado fue para mí un shock, la verdad», recuerda. Preguntado sobre si le gustaría ser «chico Almodóvar», Izan se muestra abierto: «Si se me ofreciera, claramente sí. Me gustaría centrarme en la faceta musical, pero no lo descarto para nada».

Meses antes, Izan brilló en el Benidorm Fest, un festival que su abuelo conoce bien, al igual que su padre sabe de Eurovisión. El joven cantante no descarta seguir los pasos de su progenitor en el certamen europeo. «¿Por qué no? Tendríamos que preguntárselo al Izan de unos años, pero creo que estaría bien. ¡Como mi padre!», comenta con ilusión. Sus referentes musicales incluyen a artistas actuales como Rels B o Tiago PZK, aunque asegura que escucha de todo, «hasta Armando Manzanero».

Izan también habla de su carácter terco y su determinación. «Yo siempre he sido de tener solo un plan A, y no paro hasta que lo consigo. Soy muy terco. Por eso quiero buscarme a mí mismo en la industria y ver qué quiero transmitir a mi público para conectar con él, que es un trabajo bastante difícil», señala. Aunque no se pone líneas rojas en cuanto a estilos musicales, reconoce que «ahora mismo no me veo tocando heavy metal o rock».

El apoyo de su familia ha sido fundamental en su carrera. «Tengo la suerte de que mis familiares, gracias a Dios, me habrían apoyado eligiera lo que eligiera. Y tocó ser cantante, que es lo que me llenará siempre, hasta el día que pueda estar viviendo de ello», afirma. Su padre, Marcos Llunas, recuerda que Izan empezó a cantar antes que a hablar, y que desde muy pequeño mostró una inclinación natural por la música. «Cuando vio que solo cantaba, me apuntó a clases de canto. Y ahí empezó todo», relata el joven.

Con una voz única y una capacidad para emocionar que sorprende en alguien de su generación, Izan Llunas se perfila como una de las promesas más sólidas de la música española. Su historia demuestra que, aunque los apellidos puedan abrir puertas, el talento y el trabajo constante son los que realmente construyen una carrera artística duradera.