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Uber compra Delivery Hero, propietario de Glovo, en una operación de 15.000 millones de dólares

La estadounidense Uber Technologies ha llegado a un acuerdo para adquirir la alemana Delivery Hero SE, dueña del servicio de reparto Glovo, en una transacción valorada en 15.000 millones de dólares que creará un gigante global de la comida a domicilio.

Uber compra Delivery Hero, propietario de Glovo, en una operación de 15.000 millones de dólares
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La compañía estadounidense Uber Technologies ha anunciado un acuerdo definitivo para adquirir la alemana Delivery Hero SE, propietaria del popular servicio de reparto Glovo, en una operación valorada en aproximadamente 15.000 millones de dólares. La noticia, que ha sido confirmada tanto por Uber como por fuentes del sector, supone un movimiento estratégico de gran envergadura en el mercado global de la entrega de comida a domicilio y otros bienes de consumo.

Según la información publicada por la propia Uber en su página de relaciones con inversores, la oferta de adquisición se ha estructurado como una combinación de efectivo y acciones. La operación, que aún debe recibir la aprobación de los reguladores de competencia en varias jurisdicciones, crearía una plataforma de reparto con presencia en más de 70 países y millones de usuarios activos. La compra de Delivery Hero, que cotiza en la bolsa de Fráncfort, representa una de las mayores fusiones en la historia del sector de la entrega a domicilio.

El acuerdo ha sido recibido con expectación en los mercados financieros. Las acciones de Uber subieron ligeramente en las operaciones previas a la apertura del mercado estadounidense, mientras que los títulos de Delivery Hero se dispararon más de un 20% en la bolsa alemana tras conocerse la noticia. Los analistas consideran que la integración de ambas compañías permitirá a Uber reforzar su posición en Europa, donde Delivery Hero opera a través de marcas como Glovo en España, Foodpanda en Asia y otras plataformas locales en más de 40 países.

Glovo, fundada en Barcelona en 2015, se ha convertido en uno de los servicios de reparto más reconocidos en España y América Latina. La empresa fue adquirida por Delivery Hero en 2022 por unos 1.000 millones de euros, y desde entonces ha seguido expandiendo su modelo de negocio basado en la entrega ultrarrápida de productos de supermercado, restaurantes y farmacias. Con la compra de su matriz, Uber pasaría a controlar directamente Glovo, lo que podría implicar cambios en la estrategia operativa y de marca en los mercados donde ambas compañías compiten.

La operación se enmarca en la estrategia de Uber de convertirse en una «superapp» que ofrezca no solo transporte de pasajeros, sino también servicios de entrega de comida, compras y otros bienes. Según declaraciones de Dara Khosrowshahi, consejero delegado de Uber, recogidas en el comunicado oficial, la adquisición de Delivery Hero «acelerará nuestra visión de ser la plataforma de movilidad y entrega más completa del mundo». Por su parte, el consejo de administración de Delivery Hero ha recomendado a sus accionistas aceptar la oferta, considerando que el precio ofrecido refleja adecuadamente el valor de la compañía.

Sin embargo, la fusión no está exenta de desafíos. Los reguladores antimonopolio de la Unión Europea y de otros países podrían examinar la operación con lupa, dado que la concentración de mercado resultante podría reducir la competencia en el sector de la entrega de comida a domicilio. En España, por ejemplo, Uber Eats y Glovo son dos de los principales actores, junto con Just Eat, y su integración podría generar preocupaciones sobre precios y condiciones para los repartidores. Organizaciones de defensa de la competencia ya han señalado que vigilarán de cerca el proceso.

El impacto en los repartidores y en las condiciones laborales es otro de los puntos que genera debate. Tanto Uber como Glovo han sido objeto de críticas y litigios en varios países por la clasificación de sus repartidores como autónomos en lugar de empleados. En España, la llamada «ley rider» obliga a las plataformas a contratar a los repartidores como asalariados, y ambas compañías han tenido que adaptarse a esta normativa. La fusión podría llevar a una armonización de las políticas laborales, aunque los sindicatos han expresado su preocupación por posibles recortes de empleo o condiciones menos favorables.

Desde el punto de vista financiero, la adquisición de Delivery Hero por parte de Uber representa una apuesta decidida por el crecimiento en el sector de la entrega, que ha experimentado un auge durante la pandemia de COVID-19 y que sigue mostrando un fuerte dinamismo. Según datos de la consultora Statista, el mercado global de entrega de comida a domicilio alcanzó un valor de más de 150.000 millones de dólares en 2025, y se espera que siga creciendo a un ritmo anual de entre el 10% y el 15% en los próximos años. Uber, que ya genera una parte significativa de sus ingresos a través de Uber Eats, busca consolidar su liderazgo frente a competidores como DoorDash en Estados Unidos y Deliveroo en Europa.

La operación también tiene implicaciones para los consumidores. En teoría, la integración de las plataformas podría traducirse en una mayor oferta de restaurantes y productos, así como en una mejora de la eficiencia logística. Sin embargo, los expertos advierten de que la reducción de la competencia podría llevar a un aumento de las comisiones para los restaurantes y a precios más altos para los usuarios finales. En mercados como el español, donde Glovo y Uber Eats son las aplicaciones más utilizadas, la fusión podría cambiar significativamente el panorama del reparto a domicilio.

El cierre de la transacción está previsto para finales de 2026, sujeto a las aprobaciones regulatorias y al voto favorable de los accionistas de Delivery Hero. Mientras tanto, ambas compañías continuarán operando de forma independiente. La noticia ha generado un intenso debate en redes sociales y medios de comunicación, con opiniones divididas entre quienes ven la operación como un paso natural hacia la consolidación del sector y quienes temen una concentración excesiva de poder en manos de una sola empresa.