Renault rompe su alianza comercial con Nissan en Ávila y pone en riesgo la mitad de su producción
Renault ha comunicado que en diciembre dejará de contar con los suministros de las fábricas de Nissan en Ávila y Cantabria, lo que afecta a la mitad de la producción de la planta abulense. Nissan busca nuevas oportunidades de negocio para mantener la actividad industrial en Ávila, mientras que el impacto en Cantabria es menor. El alcalde de Ávila y el comité de empresa han expresado su preocupación por el empleo.

La histórica alianza comercial entre Renault y Nissan en España se romperá tras casi tres décadas de colaboración, aunque la relación internacional se mantendrá. Renault ha comunicado que a partir de diciembre dejará de adquirir los recambios y suministros que le proporcionaban las fábricas de Nissan en Ávila y Cantabria. El impacto más significativo se concentrará en la factoría abulense, donde la pérdida de este cliente afecta a la mitad de su producción. En el caso de la planta cántabra, la dependencia de Renault es mucho menor y la empresa prevé que la finalización de algunos proyectos de menor dimensión no tendrá un impacto relevante en los volúmenes globales de actividad.
Nissan informó de la situación este jueves mediante un comunicado en el que subrayó su voluntad de mantener la actividad industrial en Ávila e incluso reforzarla mediante la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio y alternativas industriales, incluidos posibles proyectos con terceros. La empresa destacó que se siente orgullosa de la larga trayectoria industrial de la planta de Ávila y que, desde su transformación, el equipo ha demostrado una gran capacidad de adaptación y ha logrado importantes avances en la captación de nuevas oportunidades. Entre las opciones que se barajan figura la posibilidad de fabricar piezas para empresas ajenas al sector de la automoción, aunque se trata solo de una posibilidad en fase de evaluación.
La colaboración entre Nissan y Renault se inició en 1999 y tuvo un hito destacado con la transformación de la planta abulense a partir de 2017. La factoría dejó de centrarse en el ensamblaje de vehículos industriales ligeros y camiones para dedicarse a la fabricación de componentes y recambios. El proceso de reconversión se prolongó durante varios años y culminó en 2023. Ahora, apenas tres años después, la factoría castellana se enfrenta nuevamente a la necesidad de reinventarse. Para trabajar en ese proceso con la mayor transparencia, la empresa ha iniciado contactos con la representación de los trabajadores y con las administraciones públicas local, regional y nacional, a las que ha informado de la nueva situación.
La ruptura con Renault se materializará en diciembre, lo que otorga a la empresa unos meses de margen para buscar alternativas industriales que permitan suplir la pérdida de un cliente que hoy resulta crucial para Nissan Ávila. Aunque no es fácil cuantificar el volumen de producción de piezas y recambios que gestiona la factoría abulense, un dato sirve de referencia: en 2023 la empresa celebró el hito de su primer millón de piezas, resultado de un proceso iniciado cinco años antes. La directora de la planta, Nuria Cristóbal, destacó entonces que ese hito reflejaba la gran experiencia del equipo, su compromiso y su adaptabilidad a nuevos procesos de trabajo, al haber reconvertido la planta de Ávila de ser un centro de producción de vehículos industriales a ser el referente de piezas de recambios y fabricante de componentes para la Alianza. Ahora, la empresa tendrá que demostrar nuevamente esa capacidad de adaptación para generar nuevas oportunidades de negocio.
El alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha expresado su preocupación por la nueva situación que deberá afrontar la planta abulense de Nissan y se ha puesto a disposición de la compañía y las administraciones para buscar soluciones que garanticen su futuro. Tras conocer la noticia, el regidor envió una carta a Nuria Cristóbal, con quien también mantuvo una conversación sobre la situación actual y las posibles expectativas. Además, Sánchez Cabrera ha conversado telefónicamente con el viceconsejero de Economía y Competitividad de la Junta de Castilla y León, Carlos Martín Tobalina, así como con el presidente del comité de empresa de la planta abulense de Nissan, Iván Zazo, a quienes ha trasladado su preocupación y su disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones que permitan garantizar el empleo en la planta, que resulta especialmente relevante para el tejido productivo y socioeconómico de la ciudad y de la provincia.
El presidente del comité de empresa, Iván Zazo, no ocultó en declaraciones a la Cadena Cope que la preocupación es elevada. Zazo aseguró que los trabajadores ya intuían que se produciría una disminución de contratos de Renault, algo que atribuye a una decisión política. La planta de Ávila emplea a un número significativo de trabajadores cuya continuidad depende ahora de la capacidad de Nissan para encontrar nuevos clientes o reconvertir parte de su producción. Mientras tanto, la factoría de Los Corrales de Buelna, en Cantabria, situada a unos 40 kilómetros de Santander, afronta una situación menos crítica, ya que los proyectos que finalizarán con Renault son de menor dimensión y podrán gestionarse sin un impacto significativo en los volúmenes globales de actividad, según el comunicado de Nissan.


