Среда, 29 Июль 2026Cultura · actualidad · contradiccionesÚltimas noticias
Buscar
EconomíaLectura

Los expertos recomiendan diversificar la inversión en Bolsa más allá de Estados Unidos

Tras años de dominio estadounidense impulsado por las tecnológicas y la inteligencia artificial, los analistas señalan nuevas oportunidades en Europa, mercados emergentes y sectores como defensa e infraestructuras para la segunda mitad de 2026.

Los expertos recomiendan diversificar la inversión en Bolsa más allá de Estados Unidos
¿Dónde está la rentabilidad en la Bolsa mundial? Los sectores y regiones que recomiendan los expertos
AudioEscuchar este artículo

El panorama de la inversión bursátil mundial está experimentando un cambio de ciclo. Durante varios años, Estados Unidos ha liderado con claridad las ganancias en los mercados de renta variable, impulsado por las grandes empresas tecnológicas y el auge de la inteligencia artificial. Sin embargo, las dudas sobre las elevadas valoraciones de las acciones en ese país, la evolución de la política monetaria y el impacto de la geopolítica están llevando a los inversores a buscar nuevas oportunidades en otras regiones y sectores.

Según los expertos consultados, Europa despierta un renovado interés debido a que sus valoraciones siguen siendo más atractivas en comparación con las estadounidenses. Además, el aumento del gasto en defensa, infraestructuras y transición energética en el continente podría actuar como un catalizador para los beneficios empresariales en los próximos meses. En este contexto, los inversores se preguntan si ha llegado el momento de diversificar geográficamente sus carteras y qué regiones ofrecen el mejor equilibrio entre rentabilidad potencial y riesgo.

Una encuesta realizada por Natixis Investment Managers entre estrategas para la segunda mitad de 2026 revela que el 67% de los encuestados prevé que la renta variable estadounidense obtenga una rentabilidad superior en el periodo. Además, el 42% señala a los mercados de Estados Unidos como los que probablemente ofrezcan las mejores ganancias a escala mundial. No obstante, más de tres cuartas partes de los participantes (76%) cree que las empresas de gran capitalización superarán a las de pequeña, y el 82% prefiere el estilo de inversión de crecimiento frente al de valor.

En el sector de la defensa, a pesar de la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, la mayoría de las acciones que figuran en un análisis de Morningstar publicado en julio siguen estando infravaloradas. El informe atribuye esta situación al escepticismo de los inversores respecto a las promesas de gasto de los Estados. No obstante, para los estrategas de Natixis IM, la actividad militar se sitúa como el segundo sector preferido, aunque esto representa una caída en el sentimiento de los inversores en comparación con la encuesta de 2025, cuando alcanzaba el 47%.

España se perfila como uno de los focos de crecimiento en Europa. Según el informe de previsiones económicas para el segundo semestre de 2026 de Deutsche Bank, el país crecerá un 2,6%, liderando el crecimiento entre las grandes economías europeas, por delante de Italia (0,8%), Francia (0,8%) y Alemania (0,7%). Rosa Duce, directora de inversiones de la firma en Iberia, atribuye este dinamismo a «un mix energético en el que las renovables tienen un peso creciente y su modelo de crecimiento más vinculado al sector servicios, menos afectado por los mayores costes de la energía si se compara con la industria». De ahí que sea precisamente Alemania donde más se hayan revisado a la baja las expectativas de crecimiento.

Los mercados emergentes también están captando la atención de los analistas. Arun Sai, estratega de multiactivos en Pictet AM, señala que su firma mantiene una posición neutral en los principales mercados desarrollados, pero sobrepondera acciones de los emergentes sin incluir China. «Estas han cerrado los primeros seis meses de 2026 con ganancias superiores al 23% en dólares, frente al 9% de las estadounidenses y europeas. Este patrón continuará a corto plazo», afirma. Este experto se muestra optimista sobre unos mercados que, a pesar de haber afrontado dos shocks consecutivos —la guerra comercial y el conflicto con Irán—, han obtenido un mejor comportamiento relativo gracias a la profunda transformación estructural que han experimentado durante las últimas décadas.

Martin Schultz, director de renta variable internacional en Federated Hermes, añade que estos países «ya no son los países en vías de desarrollo de antes dominados por compañías reguladas y de materias primas». Según Wolf von Rotberg, estratega de renta variable de J. Safra Sarasin Sustainable AM, el conjunto de estos países ha cambiado sustancialmente en los últimos años. Mientras que anteriormente su evolución dependía en gran medida de la renta variable china, ahora refleja principalmente el comportamiento de las economías de Taiwán y Corea del Sur, impulsadas por el sector de los semiconductores.

No obstante, von Rotberg mantiene una postura prudente respecto a los mercados emergentes en general, ya que cree que el sector de los semiconductores tendrá dificultades para obtener una rentabilidad superior a corto plazo. Sin embargo, apunta que la renta variable china podría comenzar a evolucionar de forma más favorable. En Invesco ven estas economías como una de las piezas centrales de su tesis de inversión para la segunda mitad del año, apoyada en la debilidad prevista del dólar, en valoraciones que siguen con descuento frente a los países desarrollados y en políticas cada vez más favorables para el accionista.

Además de Corea y Taiwán, los expertos confían en Brasil, Indonesia, Sudáfrica y Chile por su papel como productores de metales, que deberían beneficiarse del alza de precios de materias primas ligada al auge de la inteligencia artificial y al gasto realizado en las áreas de defensa e infraestructuras. Josefina Rodríguez, economista de Vanguard, recalca que algunos mercados ya se están beneficiando del ciclo de inversión en IA gracias a su integración en las cadenas de suministro globales. En concreto, «algunas zonas de Asia, como Corea del Sur y Taiwán, han experimentado fuertes revisiones al alza de sus beneficios a medida que ha aumentado la demanda de semiconductores y de la infraestructura tecnológica relacionada».