Lamine Yamal disfruta de Nueva York con su familia antes de la final del Mundial
El futbolista del FC Barcelona, Lamine Yamal, ha pasado los días previos a la final del Mundial 2026 en Nueva York junto a su madre, su hermano y su pareja, Inés García, combinando lujo y planes sencillos antes del partido decisivo contra Argentina.

El joven futbolista del FC Barcelona, Lamine Yamal, ha aprovechado los días previos a la final del Mundial 2026 para recorrer Nueva York en compañía de su familia, en un viaje que combina el lujo de la Quinta Avenida con los planes más sencillos de cualquier turista. El delantero, de 19 años, se encuentra a solo 90 minutos de disputar el título mundial frente a Argentina en el MetLife Stadium, pero ha querido desconectar de la presión rodeado de sus seres más cercanos.
Yamal ha estado acompañado por su madre, Sheila, su hermano pequeño, Keine, y la joven Inés García, en una estancia que ha servido como refugio antes de la cita más importante de su carrera deportiva. El grupo ha sido visto paseando por la emblemática Quinta Avenida, donde Sheila compartió una imagen frente a la tienda insignia de Louis Vuitton, uno de los templos del lujo en la ciudad. Sin embargo, el plan no se limitó a los escaparates exclusivos: la familia también hizo una parada obligatoria en uno de los tradicionales puestos callejeros de Manhattan para comer un perrito caliente o un kebab, una estampa icónica de la Gran Manzana que contrasta con el ritmo frenético que vive el futbolista desde que se convirtió en una estrella mundial.
En otra de las imágenes difundidas durante su estancia, Lamine aparece junto a Inés García y su hermano Keine disfrutando de un momento tranquilo en un rooftop con vistas al espectacular skyline de Manhattan. El futbolista luce una de las camisetas oficiales de la selección española, dejando claro que, aunque haya tiempo para desconectar, el Mundial sigue muy presente en su mente. Quienes conocen la historia de Lamine Yamal saben bien el camino recorrido hasta este éxito. Hace apenas unos años, su madre llegó a compaginar dos trabajos para sacar adelante a la familia. Hoy, gracias al espectacular crecimiento deportivo del joven, todos disfrutan de una vida mucho más desahogada, aunque sin perder la naturalidad que siempre les ha caracterizado.
El seleccionador nacional, Luis de la Fuente, también ha atendido a los medios en la previa de la final, mostrándose tranquilo y confiado. «Ya es un lujo estar en una final. No soy de frases hechas, lo importante es llegar a una final. Yo firmaría llegar todos los años a una final de Mundial y perderla, pero llegar a una final. Vamos a disfrutar del momento, minimizar al rival y jugar», declaró el riojano. De la Fuente reconoció haber hablado con el exseleccionador Vicente del Bosque, al que considera un «sabio», y evitó polémicas sobre el juego agresivo de Argentina, afirmando que «es un grandísimo espectáculo, dos superequipos, con similitudes en talento y comportamiento. Cada uno trataremos de llevar el partido donde nos interese, pero tanto España como Argentina planteamos un partido donde el buen juego gane a cualquier otra circunstancia».
El técnico también bromeó con que los únicos nervios que tenía eran por tener que volver en helicóptero, y restó presión a sus jugadores. «Por lo demás, estoy tranquilísimo», espetó. De la Fuente destacó la admiración por la selección argentina, dirigida por un amigo suyo, y subrayó que «cada uno vamos a utilizar nuestras armas. Es un partido de fútbol, y el que mejor domine esas situaciones, y minimice las virtudes del rival, estará más cerca de ganar. Siempre fieles a nuestro estilo».
Dentro de poco más de 24 horas, Lamine Yamal cambiará las calles de Nueva York por el césped del MetLife Stadium. Allí le esperan compañeros como Marc Cucurella y Pedro Porro, además de una selección argentina dispuesta a impedir el sueño español. Antes de volver a ponerse las botas, el joven talento ha querido hacer algo mucho más importante: disfrutar de unas horas de tranquilidad junto a las personas que le han acompañado desde el primer día, en una ciudad que, como cantaba Alicia Keys, es «la jungla donde los sueños se hacen realidad».


