La UE exigirá el microchip obligatorio para todos los perros y gatos a partir de 2028
La Unión Europea ha confirmado una nueva normativa que, a partir de 2028, obligará a identificar con microchip a todos los perros y gatos en España y el resto de países miembros, con el objetivo de combatir el comercio ilegal y mejorar el bienestar animal.

La Unión Europea ha aprobado una nueva regulación que transformará la tenencia de animales de compañía en España y el resto de los Estados miembros a partir de 2028. La normativa, que unifica en un solo texto legal disposiciones antes dispersas, establece como medida central la obligación de identificar mediante microchip a todos los perros y gatos, así como su registro en bases de datos nacionales interconectadas. La iniciativa busca proteger el bienestar animal, frenar el comercio ilegal de mascotas y reconocer a estos animales como miembros de la familia.
El nuevo reglamento, que sustituye y consolida normas anteriores como el Reglamento (UE) 576/2013 y los reglamentos delegados 2018/772 y 2021/1933, pretende armonizar los criterios sobre cría, venta, cuidado, importación y exportación de perros y gatos en todo el territorio comunitario. Según fuentes oficiales, la medida comenzará a aplicarse una vez que el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea concluyan los procedimientos de aprobación, previsiblemente en 2028.
Uno de los aspectos más destacados de la nueva legislación es la creación de una plataforma europea en línea que permitirá el prerregistro de las mascotas, facilitando su control y reduciendo el riesgo de pérdida de trazabilidad. Los animales que lleguen desde países no pertenecientes a la UE también deberán estar identificados con un microchip antes de su entrada en el territorio comunitario, y será obligatorio registrarlos en una base de datos nacional.
La normativa establece plazos diferenciados para la adaptación de los distintos actores implicados. Criadores, vendedores y refugios dispondrán de un periodo de transición de aproximadamente cuatro años para cumplir con las nuevas obligaciones. En el caso de los propietarios particulares, los perros tendrán un plazo de unos diez años y los gatos de hasta quince años para adaptarse a los requisitos. Esta gradualidad busca minimizar el impacto sobre los dueños actuales, al tiempo que garantiza la implantación progresiva del sistema.
Desde la perspectiva del bienestar animal, la obligación del microchip supone un avance significativo. Permitirá garantizar la trazabilidad de cada animal, dificultando las prácticas de cría irresponsables y el comercio ilegal, que según la Comisión Europea mueve cientos de millones de euros al año. Se estima que alrededor de 46.000 perros son trasladados ilegalmente entre países de la UE cada mes, una actividad que la nueva regulación pretende desmantelar.
La normativa también refuerza el compromiso de los propietarios con el cuidado adecuado de sus animales. Los Estados miembros deberán impulsar campañas informativas para explicar la importancia de la identificación mediante microchip, el registro oficial y el bienestar de las mascotas, fomentando así una tenencia responsable. Además, las personas que deseen adoptar un perro o un gato deberán hacerlo a través de criadores autorizados o centros de adopción, quedando excluida la venta en tiendas de animales.
En cuanto a los requisitos técnicos, los microchips colocados a partir del 1 de enero de 2028 deberán incluir el código del país donde fueron implantados, un requisito que hasta ahora no era obligatorio. Los animales identificados con anterioridad podrán seguir utilizando su microchip actual sin necesidad de sustituirlo. En los casos en que el microchip no sea compatible con los estándares ISO de frecuencia, el propietario deberá disponer de un lector adecuado y presentarlo cuando las autoridades lo soliciten. Los tatuajes continuarán siendo válidos como método de identificación únicamente si son perfectamente legibles y fueron realizados antes del 3 de julio de 2011; los realizados después de esa fecha ya no serán aceptados para viajar con el animal.
En España, el impacto de la nueva normativa será reducido para la mayoría de los propietarios, aunque quienes todavía no hayan identificado a sus mascotas con microchip deberán hacerlo dentro de los plazos previstos. El procedimiento es rápido y sencillo, con un coste que suele situarse entre 30 y 50 euros, incluyendo la inscripción en la base de datos correspondiente. Además de cumplir con la ley, el microchip ofrece beneficios prácticos como facilitar la localización de animales perdidos o robados y agilizar los trámites para obtener el pasaporte europeo de animales de compañía, necesario para viajar por la Unión Europea.
La nueva regulación representa un paso adelante en la protección de los animales de compañía en Europa, al tiempo que establece un marco común que simplifica la aplicación de las normas y refuerza la cooperación entre los Estados miembros. Con esta medida, la UE busca no solo combatir el comercio ilegal, sino también promover una cultura de tenencia responsable y concienciación sobre el bienestar animal.


