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España alcanza la final del Mundial tras superar a Francia y espera a Argentina

La selección española de fútbol se ha clasificado para la final del Mundial 2026 después de una trayectoria de menos a más, comenzando con un empate ante Cabo Verde y culminando con una exhibición ante Francia en semifinales. El equipo de Luis de la Fuente se enfrentará este domingo a Argentina en busca de su segundo título mundial.

España alcanza la final del Mundial tras superar a Francia y espera a Argentina
Del susto ante Cabo Verde a la exhibición contra Francia: así ha llegado España a la final del Mundial
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La selección española de fútbol ha logrado clasificarse para la gran final del Mundial 2026, que se disputará este domingo en Nueva Jersey, tras una trayectoria de menos a más que ha ido disipando las dudas iniciales. El equipo dirigido por Luis de la Fuente, que llegaba al torneo con la vitola de campeón de Europa tras su triunfo en Alemania 2024, se enfrentará a Argentina, la vigente campeona del mundo, en un partido que promete ser histórico.

El camino de España hacia la final no fue sencillo en sus inicios. En el primer partido del grupo, el combinado nacional tropezó con un inesperado empate a cero ante Cabo Verde, un resultado que sembró cierta inquietud entre la afición y los analistas. A esa incertidumbre se sumaban las dudas físicas de jugadores clave como Lamine Yamal y Nico Williams, que arrastraban problemas físicos antes del torneo. Sin embargo, el equipo supo reaccionar y enderezó el rumbo con una cómoda victoria por 4-0 ante Arabia Saudí, que devolvió la confianza al vestuario.

En el tercer partido de la fase de grupos, España aseguró el liderato de su grupo imponiéndose por la mínima a una durísima Uruguay, un resultado que confirmó la solidez defensiva del equipo y su capacidad para sufrir cuando es necesario. A partir de ahí, la selección española fue creciendo en cada eliminatoria, mostrando un juego coral que ha sido su principal seña de identidad a lo largo del torneo. Nombres como Pedro Porro, Cucurella, Rodri, Dani Olmo, Mikel Merino y Oyarzabal se han convertido en piezas fundamentales de un engranaje que funciona como un reloj.

En dieciseisavos de final, España demostró una superioridad pasmosa ante Austria, superando a los centroeuropeos con una facilidad que sorprendió a propios y extraños. En octavos de final, el rival era Portugal, un equipo que, jugador a jugador, era considerado uno de los más talentosos del torneo. El duelo fue tremendamente igualado y parecía destinado a la prórroga, pero en el tiempo extra apareció Mikel Merino para marcar el único tanto del encuentro y dar el triunfo al combinado nacional. El centrocampista navarro repitió su celebración característica, corriendo alrededor del banderín de córner, una imagen que ya se ha convertido en un símbolo de esta selección.

En cuartos de final, España se midió a Bélgica, un equipo liderado por figuras como Courtois, De Bruyne y compañía. La Roja se adelantó con un gol de Fabián, pero los belgas empataron rápidamente, poniendo de nuevo el partido cuesta arriba. Cuando todo apuntaba a una nueva prórroga, Merino volvió a aparecer para agrandar su leyenda, marcando otro gol decisivo que clasificó a España para las semifinales. El equipo demostró una capacidad de reacción y una fe inquebrantable en sus posibilidades.

En semifinales, el destino quiso que España se midiera a la gran favorita del torneo: la Francia de Mbappé, Olise, Dembelé y Désiré Doué, considerada la selección con el mejor ataque del mundo. Sin embargo, cuando el balón echó a rodar, la temible ofensiva gala fue incapaz de crear peligro. La superioridad española fue brutal, con un duelo que se resolvió gracias a los goles de Oyarzabal y Porro, y en el que la victoria española nunca corrió peligro. Francia, que había llegado como la máxima candidata al título, se vio superada por el juego colectivo y la solidez defensiva de España.

Ahora, tras dejar fuera a Cristiano Ronaldo y a Kylian Mbappé, España se enfrenta a su último escollo: la Argentina de Leo Messi, uno de los mejores jugadores del torneo y de la historia del fútbol. Argentina, que ganó el Mundial de Qatar 2022 tras una épica final contra Francia, llega a esta cita con la experiencia de haber superado situaciones límite. En aquel torneo, la albiceleste comenzó con una inesperada derrota ante Arabia Saudí, pero se rehízo derrotando a México y Polonia, sobrevivió a Australia, resistió el caos de unos cuartos de final inolvidables contra Holanda, pasó por encima de Croacia y terminó levantando la Copa del Mundo tras una de las mejores finales de la historia. Ahora, Argentina quiere defender su corona con Messi al frente y un bloque que mantiene el alma de aquel campeón.

España, por su parte, ha concedido solo un gol en todo el torneo, lo que demuestra la solidez defensiva del equipo. La selección de Luis de la Fuente ha conseguido algo que parecía imposible en estos tiempos: unir a un país alrededor de un mismo sentimiento. Banderas en balcones que llevaban años guardadas en un cajón, plazas preparadas para seguir la final, familias enteras organizando la tarde alrededor del partido, niños con la camiseta de Lamine Yamal, padres recordando a Iniesta y abuelos que nunca pensaron volver a ver a España tan cerca de tocar el cielo. Este equipo ha conquistado a la gente jugando al fútbol, pero también comportándose como un grupo, sin gestos individuales, sin egos, sin una palabra más alta que otra. Desde Chattanooga, donde comenzó esta aventura hace más de un mes, hasta Nueva Jersey, donde terminará pase lo que pase, la expedición ha transmitido una imagen de unión, humildad y compromiso que ha terminado enamorando al país.

La final de este domingo promete ser un duelo de estilos: el juego coral y colectivo de España frente a la calidad individual y la experiencia de Argentina, liderada por Leo Messi. El equipo español, que ha ido de menos a más, confía en que su juego de equipo, por encima de cualquier individualidad, será su mejor arma para conquistar su segunda estrella mundial, 16 años después de aquella noche eterna de Johannesburgo.