Cuatro clústeres andaluces crean una alianza para liderar la industria de defensa
Los presidentes de cuatro clústeres industriales andaluces han firmado la constitución de la Alianza Andaluza de la Industria de Defensa, una plataforma que agrupa a más de 320 empresas para articular una interlocución única ante administraciones, el Ministerio de Defensa, la UE y la OTAN, en un contexto de récord de inversión militar europea.

Los presidentes de los clústeres Andalucía Aerospace, Andalucía Logistics, Clúster Marítimo Naval de Cádiz y Railway Innovation Hub han suscrito este jueves en la Tecnoincubadora Marie Curie de Sevilla TechPark el acuerdo de constitución de la Alianza Andaluza de la Industria de Defensa. La nueva plataforma agrupa a más de 320 empresas de toda la comunidad y nace con la ambición de articular una «interlocución única y técnicamente cualificada» ante las administraciones públicas, el Ministerio de Defensa, las instituciones europeas y los organismos de la OTAN.
El movimiento estratégico busca cerrar por ahora la disputa por la representación de un sector que afronta el mayor ciclo inversor militar de las últimas décadas. La declaración fundacional establece tres objetivos adicionales: impulsar la I+D+i dual, favorecer la internacionalización y facilitar el acceso de las pymes andaluzas a las cadenas de suministro de las grandes tractoras y a la contratación pública de defensa. La coordinación entre los cuatro clústeres se orientará además a promover la participación conjunta de sus empresas en los programas de financiación europea y en los instrumentos nacionales de I+D de defensa, así como a proyectar las capacidades industriales andaluzas en los principales foros internacionales.
El respaldo institucional al acto fue al máximo nivel. El Gobierno andaluz estuvo representado por la vicepresidenta tercera, consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos y portavoz de la Junta, Carolina España, y el consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela. Junto a ellos participaron representantes de las universidades andaluzas y de las cuatro grandes tractoras con implantación en la comunidad: Airbus, GDELS-Santa Bárbara Sistemas, Indra y Navantia. También asistieron la patronal estatal de las tecnológicas de defensa (TEDAE), la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y CESUR. La fotografía reunió a buena parte de los principales actores institucionales y empresariales de la industria andaluza de defensa.
Carolina España reivindicó la «fortaleza real, con capacidad para competir en el mundo» de un sector en el que Andalucía es ya origen de una de cada cuatro exportaciones españolas de defensa. Jorge Paradela, por su parte, garantizó la «apuesta sin fisuras» de la Junta y destacó que la comunidad «es la única región que puede entregar sistemas completos a los tres ejércitos». El consejero fijó la ambición de que Andalucía aspire «al menos, a su cuota equivalente que le corresponde debido a su capacidad y potencia» del rearme europeo, que en 2024 alcanzó un gasto récord de 343.000 millones de euros en el conjunto de la UE.
Ese respaldo institucional se ha acompañado en los últimos meses de instrumentos concretos: 150 millones de euros en Incentivos Complementarios a los Incentivos Económicos Regionales para atraer y consolidar grandes proyectos industriales; 47 millones del fondo europeo de Transición Justa destinados a la industria logística, naval y de aviación sostenible; y 31 millones para el desarrollo de sistemas satelitales y drones andaluces. A ello se suma una red de infraestructuras tecnológicas y de ensayo como el CEUS, el CATEC o el CETEDEX, además del futuro centro de conversión del A330 en avión cisterna que Airbus abrirá a finales de 2027 en su planta sevillana de San Pablo.
La magnitud de lo que está en juego ayuda a entender el movimiento. El sector de la defensa factura en Andalucía 3.421 millones de euros al año, el 19% del total nacional, y genera cerca de 35.000 empleos directos e indirectos, según los últimos datos de la Junta, que sitúan a la comunidad como la segunda potencia industrial de defensa de España. Ese liderazgo se apoya en programas emblemáticos como el A400M y el C295, que se ensamblan en Sevilla; el blindado 8x8 Dragón, que se fabrica en Alcalá de Guadaíra; el carro Leopardo o el futuro buque autónomo militar de la Armada, además de una red de infraestructuras estratégicas que incluye la Base Naval de Rota, la Base Aérea de Morón y la futura Base Logística del Ejército de Tierra en Córdoba.
A ello se suma un argumento que los promotores esgrimen ante Madrid y Bruselas: la posición geoestratégica de Andalucía como puerta sur de Europa, entre el Atlántico y el Mediterráneo y con proyección hacia África, además de su papel en las operaciones de la OTAN. Todo ello mientras la Unión Europea moviliza hasta 800.000 millones de euros para reforzar sus capacidades de defensa, incluidos los 150.000 millones del instrumento SAFE. En ese contexto, la capacidad de interlocución con las administraciones nacionales y europeas adquiere un valor estratégico para cualquier organización que aspire a representar al sector.
Fernando Alarcón de la Lastra, presidente de Andalucía Aerospace, subrayó que la Alianza «nace con vocación de servicio al conjunto del ecosistema industrial andaluz, fomentando la colaboración entre sectores complementarios, impulsando la participación de las pymes en las cadenas de valor estratégicas y fortaleciendo la cooperación público-privada». El presidente del Clúster Marítimo Naval de Cádiz también destacó la importancia de la coordinación para aprovechar las oportunidades del ciclo inversor. La Alianza se presenta como un instrumento clave para que las empresas andaluzas, especialmente las pymes, puedan acceder a los grandes programas de defensa europeos y nacionales.


