Ángel Vázquez defiende la subida de precios en los centros turísticos de Lanzarote como medida de protección
El consejero delegado de los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote justifica el aumento de tarifas y la implantación de reservas para preservar el patrimonio natural y garantizar la sostenibilidad económica de la isla, tras triplicar la facturación hasta 52 millones de euros en tres años.

El consejero delegado de los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote, Ángel Vázquez, ha defendido la polémica subida del precio de las entradas y la implantación de reservas por franjas horarias como la única vía para proteger los espacios naturales de la isla y garantizar su viabilidad económica. En una entrevista, Vázquez explicó que la gestión de estos enclaves únicos, recuperados por el artista César Manrique, no podía seguir basada en precios simbólicos que generaban pérdidas y ponían en riesgo su conservación.
«No podíamos permitir que unos espacios únicos en el mundo costaran seis euros y fueran deficitarios», afirmó Vázquez, quien asumió la dirección de la entidad pública con el objetivo de profesionalizar la gestión y ordenar el flujo de visitantes. La decisión provocó un intenso debate sobre el modelo turístico de Lanzarote, una isla que tradicionalmente ha apostado por un turismo de calidad frente a la masificación que sufren otros destinos del archipiélago canario.
Vázquez subrayó que la subida de tarifas no busca expulsar a los turistas, sino «ordenar las visitas y que quien venga valore lo que está viendo». Según explicó, se detectaron comportamientos impropios, como personas que se lanzaban a espacios protegidos para hacerse fotografías, lo que evidenciaba la necesidad de establecer un control más estricto. «No es lo mismo pagar seis euros que pagar un precio acorde con una atracción de nivel mundial», añadió.
El consejero delegado rechazó las críticas que acusan a la entidad de privatizar un bien natural. «Son espacios públicos situados en un parque nacional y lo único que hacemos es garantizar su conservación», señaló. Vázquez insistió en que mantener estos lugares tiene un coste elevado y que quien los visita contribuye directamente a su preservación. La empresa pública, recordó, no vive de impuestos, sino de la actividad que genera.
Los resultados económicos avalan la estrategia. Cuando Vázquez llegó a la dirección en 2023, la facturación rondaba los 27 millones de euros y la entidad registraba pérdidas. En apenas tres años, la facturación se ha disparado hasta los 52 millones de euros, la empresa ha pasado a ser rentable y da empleo a cerca de 500 familias. «Hemos profesionalizado la empresa con directores especializados en cada área y esa ha sido una de las claves del cambio», explicó.
El gasto medio por visitante se sitúa en torno a los 31 euros, una cifra que Vázquez considera razonable para una experiencia de nivel mundial. Además, la entidad ha comenzado a pagar el canon correspondiente al Cabildo insular y ha realizado todos los ajustes necesarios para sanear sus cuentas. «Antes había partidas que no se contabilizaban correctamente y la situación era muy distinta», reconoció.
Vázquez reivindicó constantemente la figura de César Manrique, el artista y arquitecto que transformó la relación de Lanzarote con el turismo. «Entendió antes que nadie qué modelo necesitaba Lanzarote. Él quiso proteger la isla y, al mismo tiempo, darle una salida económica basada en el turismo de calidad. Nosotros simplemente continuamos esa filosofía», afirmó.
El consejero delegado considera que el modelo de gestión de los Centros de Arte, Cultura y Turismo puede servir de referencia para otros destinos turísticos que buscan equilibrar la explotación económica con la conservación del patrimonio. «Lo exportable es la gestión. Toda empresa pública que pueda ser rentable debe serlo», sentenció. En su opinión, la clave está en gestionar correctamente para que los beneficios reviertan en la sociedad.
De cara al futuro, Vázquez espera poder completar el proyecto de transformación iniciado, aunque reconoce que cuatro años son pocos para cambiar una organización de este tamaño. También confía en que se mantenga el actual pacto de gobierno entre Coalición Canaria y el Partido Popular en el Cabildo de Lanzarote, ya que considera que ha permitido mejorar la gestión de la isla y situarla en el nivel nacional e internacional que merece.
La polémica en torno a la subida de precios y las restricciones de acceso refleja un debate más amplio sobre el modelo turístico de Canarias, una de las regiones más dependientes del sector en España. Mientras algunos defienden la necesidad de limitar la llegada de visitantes para preservar el medio ambiente y la calidad de vida de los residentes, otros alertan del riesgo de perder competitividad frente a destinos emergentes. La apuesta de Lanzarote por un turismo de mayor poder adquisitivo y menor impacto ambiental se presenta como una posible vía intermedia.


