«Lo nunca visto»: una novela sobre el Mundial de Sudáfrica 2010 que indaga en la identidad española desde la crisis
El escritor Pablo Caldera publica «Lo nunca visto», una novela que aborda el triunfo de la selección española en el Mundial de Sudáfrica 2010 desde una perspectiva inesperada: la historia de un robo durante la final y la búsqueda de sus protagonistas dos años después, en plena Eurocopa de 2012. La obra forma parte de la colección Episodios Nacionales y reflexiona sobre el poder de las imágenes y la identidad nacional.

El escritor Pablo Caldera ha publicado «Lo nunca visto», una novela que se aleja de la crónica deportiva convencional para explorar el impacto del Mundial de Sudáfrica 2010 en la sociedad española a través de una trama de robos, taxis y diálogos que imitan el «tiki-taka» del fútbol. La obra, que forma parte de la colección Episodios Nacionales de la editorial Círculo de Bellas Artes y Lengua de Trapo, propone una reflexión sobre la identidad nacional y el poder de las imágenes en un contexto de crisis económica y social.
Caldera, madrileño de 27 años, ha explicado que su intención no era recrear los partidos ni la euforia colectiva del triunfo, sino indagar en lo que ocurre al margen de los grandes acontecimientos. «Me interesaba la cuestión de los que no vieron el Mundial, aunque eso les causara fomo», señala el autor, en referencia al miedo a quedarse fuera de la experiencia compartida. La novela se ambienta principalmente durante la Eurocopa de 2012, dos años después de la gesta en Johannesburgo, y sigue a dos hermanos, Adrián y Beto, que deciden aprovechar que todo el mundo está mirando la televisión para perpetrar un robo en un chalé de una zona noble de Madrid.
La madre de los protagonistas, una taxista que disfruta escudriñando a sus pasajeros, se convierte en el hilo conductor de la trama al intentar desentrañar el misterio de la desaparición de sus hijos. A través de su mirada, Caldera construye un relato que combina el género negro con la reflexión social, y que utiliza el fútbol como telón de fondo para hablar de la España de la crisis. «Propuse tres episodios nacionales: la legalización del PCE, la aprobación del matrimonio homosexual y el Mundial de 2010. Nos pareció que en este último estaba el verdadero desafío identitario», explica el escritor.
La novela evita deliberadamente las referencias directas a los momentos más icónicos del Mundial, como el gol de Andrés Iniesta o las paradas de Iker Casillas. En su lugar, Caldera opta por una estructura narrativa que reproduce el ritmo del juego a través de diálogos rápidos y precisos. «Quise intentar escribir o dialogar como se juega al fútbol. No narrarlo como si fuese un partido, lo cual puede llevar a fetichizarlo, sino que la propia forma literaria remitiese a los pasos del balón», afirma. El resultado es una primera parte desarrollada casi en tiempo real, íntegramente a través de conversaciones entre los hermanos, que el autor describe como un «tiqui-taca conversacional».
La obra también se distancia de las narrativas triunfalistas que han rodeado al Mundial de 2010. Caldera prefiere centrarse en los rescoldos que dejó aquel acontecimiento, en las vidas de quienes no participaron de la catarsis colectiva y en las contradicciones de una España que celebraba un éxito deportivo mientras atravesaba una profunda crisis económica. «No convertir a España en una entelequia y huir de las narrativas fetichistas del Mundial» fue uno de sus objetivos, según confiesa. Apenas hay rastro de la canción «Waka-waka» de Shakira, aunque sí aparece una mención al pulpo Paul, el famoso cefalópodo que acertó los resultados de los partidos.
La novela forma parte de una colección que actualiza el proyecto de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, pero con un enfoque colectivo y contemporáneo. Caldera reconoce que su intención era «hackear» el planteamiento original, así como la propia idea de «evento histórico». Por eso, en lugar de reconstruir los partidos, la trama se desarrolla en Madrid y solo una pequeña parte transcurre en 2010. El grueso de la acción se sitúa durante la Eurocopa de 2012, cuando la selección española ya había encadenado varios triunfos y la victoria empezaba a convertirse en una costumbre.
El autor, que ya publicó el ensayo «El fracaso de lo bello» en 2021, ha señalado que la primera novela siempre es un ensayo, y que con esta obra quería demostrarse a sí mismo que podía construir diálogos y una trama sólida. El resultado es una ficción que, sin mencionar directamente la crisis económica, la refleja a través de las vidas de sus personajes: una taxista que observa a sus pasajeros, dos hermanos que planean un robo, y una sociedad que busca su identidad en medio de la incertidumbre.
«Lo nunca visto» se presenta así como una propuesta literaria que desafía las expectativas del lector, ofreciendo una mirada original sobre uno de los hitos más celebrados de la historia reciente de España. En lugar de recrear la gloria, Caldera prefiere explorar lo que queda después, las imágenes que nadie quiere perderse y las historias que transcurren al margen de los focos.


