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España se prepara para los cuartos del Mundial ante Bélgica con buen ambiente y solidez defensiva

La selección española de fútbol afronta los cuartos de final del Mundial 2026 contra Bélgica con un ambiente distendido en el entrenamiento, pero con máxima concentración. España llega invicta y sin encajar goles en cinco partidos, mientras que Bélgica confía en su portero Thibaut Courtois y en jugadores como Doku y De Bruyne para superar el muro defensivo español.

España se prepara para los cuartos del Mundial ante Bélgica con buen ambiente y solidez defensiva
Los peligros de Bélgica: la verticalidad de Doku, la movilidad de Tossard y el muro de Courtois
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La selección española de fútbol se enfrenta este viernes a Bélgica en los cuartos de final del Mundial 2026, un duelo decisivo en Los Ángeles que definirá al primer semifinalista del torneo. El equipo dirigido por Luis de la Fuente llega al cruce tras firmar una fase de grupos y octavos casi impecables, con cuatro victorias —ante Portugal, Austria, Uruguay y Arabia Saudí— y un empate frente a Cabo Verde. Además, la defensa española se ha convertido en un auténtico muro: ningún rival ha conseguido marcarle un gol en los cinco partidos disputados hasta ahora.

El último entrenamiento antes del partido reflejó la confianza que reina en el vestuario. Los internacionales participaron en un partido de fútbol-tenis entre risas, una imagen que ha circulado en redes sociales y que algunos podrían interpretar como exceso de relajación. Sin embargo, el centrocampista Dani Olmo se encargó de despejar cualquier duda al respecto. «Estamos centrados única y exclusivamente en el partido de Bélgica», afirmó el jugador, dejando claro que el ambiente distendido no altera la concentración del equipo. Olmo también destacó la calidad del rival: «Es una selección muy completa, uno de los mejores porteros del mundo, el que más actualmente, y es una selección dura. Remontó en la pasada eliminatoria y tiene jugadores diferenciales».

La solidez defensiva se ha convertido en una de las grandes señas de identidad de esta España. El propio Dani Olmo subrayó que «si tenemos portería a cero estamos a un pasito más cerca de ganar», especialmente porque «estamos metiendo goles y teniendo muchísimas ocasiones». El técnico Luis de la Fuente ha inculcado una filosofía en la que todos los jugadores, incluidos los delanteros, participan en la presión y el repliegue. «El míster siempre dice que el '9' es el primer defensor», recordó Olmo, en referencia a la implicación colectiva en tareas defensivas.

En el lado belga, Thibaut Courtois será una de las principales amenazas para la ofensiva española. El guardameta, considerado uno de los mejores del mundo, conoce bien a muchos de los futbolistas españoles por su paso por LaLiga y por los enfrentamientos en la Champions League. No obstante, Courtois restó importancia a ese factor y señaló que un duelo entre selecciones poco tiene que ver con el fútbol de clubes. «Estamos jugando contra España, no contra el Barça, el City o el Arsenal», afirmó el portero belga, quien confía en su experiencia para frenar los ataques de la Roja.

Bélgica llega a este cruce con una generación de futbolistas en plena madurez, tras haber alcanzado semifinales y cuartos de final en los dos últimos Mundiales. Bajo la dirección del técnico Rudi García, los Diablos Rojos presentan argumentos de peso, como la verticalidad de Jérémy Doku, la movilidad de Leandro Trossard y la calidad de un inspirado Kevin De Bruyne. Además, el equipo belga ya demostró su capacidad de reacción en la eliminatoria anterior, cuando remontó ante Estados Unidos para imponerse por un contundente marcador.

El partido también tendrá un componente visual llamativo: Bélgica volverá a vestir su segunda equipación, una de las más comentadas del Mundial. El diseño rinde homenaje al pintor surrealista belga René Magritte, con tonos celestes y rosas inspirados en la obra «Cascabeles rosas. Cielos en jirones», una creación del artista que forma parte del Museo Reina Sofía de Madrid. La camiseta ya se estrenó en el partido contra Senegal y vuelve a ser protagonista en un encuentro crucial.

Para España, este duelo representa la oportunidad de alcanzar las semifinales de un Mundial por segunda vez en su historia, después de lograrlo en 1986, cuando cayó ante Bélgica precisamente en cuartos de final y en la tanda de penaltis. Cuatro décadas después, el equipo de Luis de la Fuente busca la revancha y dar un paso más hacia la soñada segunda estrella. La afición española sigue con expectación cada movimiento, y el equipo confía en mantener su portería a cero para allanar el camino hacia la gloria.