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Claroscuro

21 septiembre 2026

Cultura

El Bard Graduate Center explora la moda del cine mudo estadounidense en una nueva exposición

La muestra «Goddesses in the Machine: Fashion in American Silent Film» reúne vestuario y documentos para analizar cómo el cine mudo estadounidense construyó la imagen moderna de la mujer a través de la moda.

El Bard Graduate Center Gallery presenta «Goddesses in the Machine: Fashion in American Silent Film», una exposición que examina el papel del vestuario y la moda en la construcción de las estrellas femeninas del cine mudo estadounidense. La muestra, anunciada por la revista Elle, propone una lectura cultural de un periodo en el que la industria cinematográfica y la industria de la moda comenzaron a retroalimentarse de forma decisiva.

La exposición se centra en las conocidas como «diosas» de la pantalla, actrices cuya imagen pública dependía tanto de su talento interpretativo como de su vestuario. En una época sin sonido, el lenguaje visual era el único canal para transmitir estatus, deseo, modernidad o transgresión. Los trajes, por tanto, no eran un simple adorno: funcionaban como un sistema de signos que el público aprendía a leer con rapidez.

El Bard Graduate Center, institución vinculada al estudio de las artes decorativas, el diseño y la cultura material, acoge esta propuesta que se aleja de la nostalgia superficial para analizar cómo se fabricó la imagen de la mujer moderna en las primeras décadas del siglo XX. La muestra reúne piezas de vestuario, fotografías, carteles y documentación de archivo que permiten reconstruir ese diálogo entre cine, moda y sociedad.

La exposición llega en un momento de creciente interés por la historia del vestuario cinematográfico como disciplina autónoma. Museos y centros de investigación han comenzado a tratar los trajes de cine no como objetos de culto, sino como documentos históricos capaces de revelar hábitos de consumo, jerarquías de género y aspiraciones colectivas. En ese marco, el cine mudo estadounidense ofrece un laboratorio especialmente rico.

Las actrices de aquel periodo se convirtieron en referentes de estilo para millones de espectadores. Sus looks en pantalla influían en lo que las mujeres vestían en la vida real, y a la vez la industria de la moda aprendió a utilizar el cine como escaparate global. Esa relación sentó las bases de fenómenos contemporáneos como el estilismo de celebridades, las colaboraciones entre marcas y producciones audiovisuales o el impacto de las alfombras rojas.

La muestra también invita a reflexionar sobre los contrastes de aquella era. Bajo el brillo de las «diosas» de la pantalla convivían condiciones laborales precarias, cánones de belleza restrictivos y una fuerte presión sobre la apariencia femenina. La exposición no oculta esas tensiones, sino que las integra en una narrativa que muestra cómo la moda puede ser a la vez herramienta de emancipación y mecanismo de control.

Para el público interesado en la cultura visual, la propuesta del Bard Graduate Center Gallery supone una oportunidad de ver de cerca piezas que rara vez se exhiben y de entender mejor un periodo fundacional. La exposición se suma así a una conversación más amplia sobre la memoria del cine, la preservación del patrimonio textil y la influencia duradera de las imágenes en nuestra forma de vestir y de mirar.

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Beatriz Fuentes

Autor

Redactora cultural

Beatriz Fuentes cubre para Claroscuro actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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