Muere Franco Baresi, leyenda del Milan y del fútbol italiano, a los 66 años
El histórico defensa, símbolo del Milan y de la selección italiana, ha fallecido a los 66 años. El club rossonero lo despidió como «uno de los respiros de nuestra alma».

El fútbol mundial ha perdido a una de sus figuras más emblemáticas. Franco Baresi, leyenda del Milan y de la selección italiana, ha fallecido a los 66 años, según ha confirmado el propio club rossonero. La entidad de San Siro despidió al histórico defensor con un mensaje cargado de emoción en el que definió su legado como «uno de los respiros de nuestra alma».
La noticia ha sacudido al deporte italiano y ha trascendido las fronteras del país. Las muestras de dolor y reconocimiento se han multiplicado desde las primeras horas. Medios de todo el mundo, incluida la prensa española, se han hecho eco del adiós a un hombre que redefinió el concepto de defensa y que convirtió la elegancia y la lectura táctica en un arte. Baresi no solo fue un capitán, sino el símbolo de una época dorada del Milan, el equipo al que entregó casi toda su carrera deportiva.
Nacido en Travagliato, en la provincia de Brescia, Baresi llegó al Milan siendo adolescente y allí permaneció durante más de dos décadas. Con la camiseta rossonera levantó títulos de liga y copas europeas, y se convirtió en el líder de una generación que marcó época tanto en Italia como en el continente. Su número 6, el dorsal que lució durante años, fue retirado por el club como homenaje a su grandeza.
Su capacidad para anticiparse a los movimientos de los delanteros, su salida limpia de balón y su carisma dentro del vestuario lo elevaron a la categoría de mito. En una época en la que la defensa italiana era considerada una escuela mundial, Baresi representó su versión más refinada: la del defensor que no necesita ser violento para imponer su ley. Su estilo influyó en generaciones posteriores de jugadores de todo el planeta.
En el panorama internacional, su nombre quedó grabado como uno de los mejores defensores de la historia del fútbol. Vistió durante años la camiseta azzurra de la selección italiana y disputó citas mundialistas que lo consagraron ante la afición global. Con el Milan vivió además noches históricas, como la final europea que el equipo ganó ante el Barcelona, una de las actuaciones más recordadas de aquel ciclo dorado. Su legado trasciende los títulos: representa una forma de entender el juego en la que la inteligencia se impone a la fuerza física.
En España, Baresi dejó una huella particular. La Cadena SER lo despidió recordando la anécdota del gol de la bola de aluminio en San Mamés, uno de esos episodios que el fútbol conserva entre sus instantes más singulares. Por su parte, medios como Marca y Radio Nacional de España se han sumado al reconocimiento unánime de su figura como una de las más grandes que ha dado el deporte.
El Milan ha querido despedir a su capitán eterno con palabras que resumen lo que significó para la entidad. «Uno de los respiros de nuestra alma», escribió el club en su mensaje, en una muestra del vínculo que unió durante toda una vida a Baresi con la camiseta rossonera. La palabra «leyenda» ha sido la más repetida en los mensajes de pésame, mientras aficionados, excompañeros y personalidades del fútbol han querido rendir homenaje a una figura que representó la lealtad y el compromiso en estado puro.
La muerte de Baresi deja un vacío inmenso en el fútbol italiano, que pierde a uno de sus embajadores más ilustres. Su figura, sin embargo, permanecerá viva en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de verlo jugar y en la de las nuevas generaciones que descubren su legado a través de los relatos de una época irrepetible. El fútbol llora a una de sus estrellas más luminosas, un hombre que, como señaló el Milan, fue mucho más que un jugador: fue parte del alma de un club eterno.


