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Vicente Calduch advierte sobre el uso de la crema Nivea del bote azul para quemaduras solares

El farmacéutico Vicente Calduch explica que la clásica crema Nivea del bote azul es un buen hidratante tras la exposición solar, pero no debe usarse como tratamiento reparador para quemaduras solares ni como protector solar.

Vicente Calduch advierte sobre el uso de la crema Nivea del bote azul para quemaduras solares
Vicente Calduch, farmacéutico, sobre la crema Nivea del bote azul de toda la vida: «No debe usarse como reparadora para quemaduras solares, sí una hidratante tras la exposición solar»
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La crema Nivea del bote azul, un clásico presente en muchos hogares españoles durante generaciones, ha sido utilizada tradicionalmente para múltiples fines: hidratar la piel seca, suavizar manos y pies, e incluso como loción after sun o como supuesto protector solar. Sin embargo, el farmacéutico Vicente Calduch, CEO de Laboratorios Calduch, ha querido aclarar los usos correctos de este producto y desmontar algunos mitos extendidos, especialmente en verano.

Calduch explica que la confusión surge porque la crema es muy hidratante y proporciona una agradable sensación de alivio sobre la piel, lo que lleva a pensar que también repara el daño causado por el sol. «La crema Nivea del bote azul no debe considerarse un tratamiento reparador específico para las quemaduras solares», afirma el experto. Su fórmula está diseñada para mantener la hidratación cutánea, no para tratar lesiones provocadas por la radiación ultravioleta.

La composición de la crema incluye agentes emolientes, humectantes y oclusivos que contribuyen a mantener la hidratación de la piel tras la exposición solar. Ingredientes como la glicerina ayudan a retener agua, mientras que otros componentes grasos crean una barrera que evita la pérdida rápida de hidratación. Esto explica por qué muchas personas sienten la piel más suave y cómoda tras aplicarla, pero no significa que esté reparando el daño solar.

El problema, según Calduch, es que la crema no contiene ingredientes específicamente diseñados para tratar el eritema solar o el daño inducido por la radiación ultravioleta. Cuando la piel se quema por el sol, se produce una reacción inflamatoria que va más allá de la simple sequedad: enrojecimiento, dolor y descamación. En esos casos, se necesitan productos calmantes y regeneradores, como los aftersun formulados específicamente, no una crema hidratante convencional.

Además, el farmacéutico recuerda que la crema Nivea del bote azul no protege del sol. Aplicarla antes de la exposición no evita el daño de la radiación. Para protegerse adecuadamente, los expertos recomiendan utilizar fotoprotectores con filtros solares capaces de absorber, reflejar o dispersar la radiación ultravioleta. Estos productos están formulados para actuar frente a los rayos UVA y UVB, reduciendo el riesgo de quemaduras y el envejecimiento prematuro de la piel.

Calduch también insiste en la importancia de usar correctamente el protector solar: aplicarlo antes de salir al sol y repetir la aplicación cada cierto tiempo, especialmente después de bañarse o sudar. Asimismo, subraya que el protector solar no es solo para la playa, sino que debe usarse en el día a día, incluso en días nublados, porque la radiación sigue presente.

En conclusión, la crema Nivea del bote azul sigue siendo un buen hidratante, útil para mantener la piel cómoda y menos seca después del sol, pero no debe sustituir a un aftersun específico ni a un protector solar. Entender esta diferencia es clave para cuidar la piel adecuadamente durante el verano y evitar daños mayores.