Gloria Camila defiende su trayectoria en la moda: «Ser ‘hija de’ no te da facilidades, me ha puesto piedras en el camino»
Gloria Camila Ortega, hija de Rocío Jurado y José Ortega Cano, habla sobre su firma de moda Bakkus, los retos de emprender en la industria y cómo su apellido ha sido más un obstáculo que una ventaja.

Gloria Camila Ortega, conocida por su faceta televisiva y por pertenecer a una de las familias más mediáticas de España, ha decidido reivindicar su lugar en el mundo de la moda con su propia firma, Bakkus. En una entrevista, la diseñadora ha asegurado que ser «hija de» no le ha abierto puertas en el sector, sino que, al contrario, le ha puesto «piedras en el camino» y ha ralentizado muchos procesos. La industria de la moda en España mueve más de 15.000 millones de euros al año y representa cerca del 3 % del PIB, un entorno donde el talento y la perseverancia pesan más que un apellido, según defiende.
Gloria Camila estudió Diseño de Moda y completó su formación con un máster en Marketing Digital en ESIC. Fruto de ese recorrido nació Bakkus, una firma contemporánea con la que busca ofrecer una forma de vestir libre, inclusiva y fiel a la personalidad de cada mujer. El nombre de la marca proviene de Baco, el dios del vino y del disfrute, y pretende transmitir la idea de vivir la vida sin reglas impuestas. La diseñadora presentó oficialmente la firma en 2024, aunque el proyecto venía gestándose desde antes.
La influencia de su madre, la icónica cantante Rocío Jurado, ha sido clave en su forma de entender la moda. «Yo me quedo con la autenticidad y creo que mi madre era una reina en eso», afirma Gloria Camila. «Lo que busco con Bakkus es que todas nos sintamos cómodas, seguras y fieles a nosotras mismas. Que cada una vista como quiera, sin etiquetas ni tallas». La diseñadora reconoce que crecer bajo el foco mediático también ha moldeado su sensibilidad estética y que la imagen es una herramienta de comunicación que transmite emociones y sensaciones.
Detrás de cada colección hay un proceso complejo que va más allá de la creatividad. Encontrar tejidos, desarrollar patrones, seleccionar proveedores y dar con talleres capaces de ejecutar cada diseño supone una inversión económica y personal considerable. «Emprender no consiste en hacer cuatro cosas y salir al mercado», explica Gloria Camila. «Hemos hecho una inversión muy importante. También hemos dedicado muchísimo tiempo a buscar tejidos y talleres, que es una de las partes más complicadas. Puedes tener una gran idea, pero si el taller no consigue plasmarla como la imaginas, todo se viene abajo».
La diseñadora insiste en que su apellido no le ha facilitado el camino. «En la moda, ser hija de alguien o ser conocida no te da facilidades. En mi caso, incluso ha ralentizado muchos procesos y me ha puesto piedras en el camino», señala. Esta realidad contrasta con la percepción externa de que los famosos parten con ventaja. Gloria Camila prefiere centrarse en el trabajo y en la evolución de su firma, que atraviesa un importante proceso de renovación.
Bakkus no deja de evolucionar. La firma presentará su nueva colección el próximo 11 de julio durante un desfile en la Costa Brava. «Será un momento muy especial porque será la primera vez que vea la luz. Lo que presentaremos será muy exclusivo y en edición limitada», adelanta la diseñadora. La filosofía de la marca se refleja en sus colecciones, con patrones oversize, siluetas estructuradas y diseños pensados para adaptarse a mujeres muy diferentes.
El apoyo de su familia ha sido fundamental en este proceso. «Ellos siempre supieron que la moda era mi pasión. De pequeña me ponía los tacones de mi madre, mezclaba prendas y disfrutaba creando combinaciones. Confiaban mucho en mi gusto, aunque la inversión les preocupaba. Querían asegurarse de que pudiera sacar adelante todo lo que tenía en mente y que no terminara frustrándome», recuerda. Sobre el emprendimiento, Gloria Camila es realista: «El primer año suele ser muy duro y requiere una inversión importante para que, más adelante, pueda llegar el retorno».
Con Bakkus, Gloria Camila Ortega busca demostrar que su lugar en la moda no se debe a su apellido, sino a su esfuerzo, formación y dedicación. La firma, con sello made in Spain, aspira a consolidarse en un sector donde la autenticidad y la calidad son los verdaderos distintivos.


