
El blazer de cuadros vuelve a ser protagonista de los looks de otoño
La prenda de estampado príncipe de Gales se consolida como básico del armario otoñal y Myrta Merlino aparece como una de sus referentes más visibles.
El blazer de cuadros se ha convertido en una de las piezas más reconocibles del guardarropa de otoño. Su estampado de tipo príncipe de Gales, con un patrón de líneas que se cruzan, combina con facilidad con vaqueros, pantalones de vestir y faldas midi, y permite renovar una silueta clásica sin esfuerzo.
Según la publicación de moda que recoge la tendencia, la pieza funciona como un auténtico pasaporte de estilo. Se trata de una fantasía de tipo check que conserva un atractivo atemporal y que reaparece temporada tras temporada. La idea central es que se trata de un básico fácil de integrar en cualquier look, siempre que se elija con criterio en cuanto a corte y color.
La presentadora Myrta Merlino ha contribuido a situar el blazer a cuadros en el centro de la conversación sobre estilo. Su forma de llevarlo, con un aire cómodo y a la vez cuidado, ha servido de referencia para quienes buscan construir looks de otoño e invierno con prendas de estética clásica pero actual. El texto de origen la menciona como una de las figuras que han puesto de relieve esta propuesta, sin entrar en detalles sobre sus declaraciones concretas.
Para lograr un resultado equilibrado, la propuesta sugiere apostar por tonos que dialoguen con el estampado, como el beige, el marrón, el negro o los azules profundos. También recomienda combinarlo con calzado sencillo, desde botines hasta zapatos de cordones. La clave, subraya el artículo, está en no sobrecargar el conjunto, dejando que el blazer sea el elemento protagonista y que el resto de prendas acompañe sin competir con el estampado.
El blazer de cuadros tiene además una doble lectura que explica su permanencia en las propuestas de temporada. Por un lado, responde a los códigos más formales del vestir de oficina, donde la chaqueta estructurada sigue siendo una referencia. Por otro, encaja en la moda de calle, donde se combina con prendas informales y se lleva con un aire más relajado. Esa versatilidad lo convierte en una pieza que puede adaptarse a contextos muy distintos sin perder coherencia.
Por último, el artículo insiste en que la tendencia no depende de una temporada concreta. El estampado de cuadros regresa de forma recurrente en las colecciones de otoño e invierno y mantiene una presencia constante en el armario de quienes buscan prendas con historia y uso prolongado. Esa continuidad es, según la propuesta, lo que lo distingue de las modas pasajeras y lo que justifica que se recomiende como inversión en un guardarropa básico.
6
Más en « Estilo de vida »
- 27 octubreLas faldas sobre pantalones dominan las pasarelas de la Semana de la Moda de Copenhague
- 27 octubreLos pantalones amplios elevan el look de oficina en otoño
- 26 octubreEstas prendas de COS, Zara y Reformation elevan cualquier armario este invierno
- 26 octubreCinco hoteles que hacen de la música su eje central
