Consumo multa al Reggaeton Beach Festival con 320.000 euros por cláusulas abusivas
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha sancionado al Reggaeton Beach Festival con 320.000 euros por introducir cláusulas abusivas en sus condiciones de venta y acceso. La denuncia de Facua destapa restricciones sobre comida, bebida, reembolsos «cashless» y gastos de gestión.

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha impuesto una multa de 320.000 euros al Reggaeton Beach Festival por introducir cláusulas abusivas en sus contratos y limitar los derechos de los consumidores. La sanción, anunciada por el departamento que dirige Pablo Bustinduy, pone fin a un expediente sancionador abierto en octubre de 2025 a raíz de una denuncia de Facua-Consumidores en Acción.
Según ha detallado la organización de consumidores, la promotora del festival admitió su responsabilidad y queda obligada a rectificar de manera inmediata sus condiciones, así como a eliminar todas las cláusulas consideradas ilícitas. El Ministerio considera que estas prácticas supusieron un perjuicio injustificado para los asistentes, que se enfrentaron a restricciones y cobros adicionales no previstos en el precio de la entrada.
Entre las conductas sancionadas figura la prohibición de acceder al recinto con comida y bebida adquiridas en el exterior, una medida que, según Consumo, puede resultar abusiva cuando dentro del evento sí se permite el consumo mediante la compra. El Ministerio también cuestiona que la organización se reservara el derecho a registrar a los asistentes y que limitara el denominado «reacceso», obligando a pagar una cantidad extra para poder salir y volver a entrar libremente durante el espectáculo.
La resolución también afecta al sistema de pago mediante pulseras electrónicas «cashless», habitual en este tipo de eventos. Consumo constató que la promotora impuso un periodo de tiempo reducido para solicitar la devolución del dinero sobrante, aplicó un cobro adicional en concepto de gastos de gestión por el reembolso y no devolvía los importes residuales inferiores a dos euros. Igualmente, el departamento dirigido por Bustinduy detectó el cobro de comisiones de gestión en la venta de entradas que encarecían el precio final sin corresponderse con un servicio efectivamente prestado.
Con esta sanción, el Ministerio recuerda una serie de recomendaciones para quienes compren entradas de festivales. El precio debe ser «final y completo desde el inicio», es decir, debe incluir todos los gastos desde el primer momento, y los gastos de gestión solo pueden cobrarse si responden a un servicio real. Además, el festival debe garantizar el acceso al agua del grifo durante el evento.
En cuanto a la comida y la bebida, Consumo advierte de que prohibir la entrada de productos adquiridos fuera del recinto puede ser abusivo si dentro se permite su consumo mediante compra. Sobre la reventa, el Ministerio subraya que no está prohibida, pero conviene comprobar si el promotor la permite y, en todo caso, recomienda acudir a los canales oficiales para evitar fraudes. Si se compra fuera de ellos, hay que asegurarse de que las entradas no son nominativas, de que se garantiza el acceso y de que han sido puestas a la venta por los propios promotores.
Facua, que ha venido denunciando cada año a los organizadores de este festival ante distintas administraciones, ha valorado la sanción como un respaldo a los derechos de los consumidores. La multa se suma a un contexto de mayor vigilancia sobre las prácticas de las grandes promotoras de eventos musicales, cuyas condiciones de venta y acceso han sido objeto de quejas recurrentes en los últimos años.


