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Claroscuro

25 septiembre 2026

Cultura

Vacheron Constantin y el Met unen artesanía y arte contemporáneo

La firma relojera ginebrina Vacheron Constantin y el Metropolitan Museum of Art de Nueva York colaboran con tres creativos para reinterpretar su savoir-faire a través de un vaso monumental, una escultura en cerámica y un diadema concebido como una ruina.

Vacheron Constantin y el Metropolitan Museum of Art de Nueva York han unido fuerzas en una colaboración que traslada el savoir-faire de la alta relojería al terreno del arte contemporáneo. La iniciativa, presentada por la casa ginebrina, reúne a tres creativos que han asumido el encargo de reinterpretar la tradición artesanal de la firma desde disciplinas ajenas a la relojería.

El resultado son tres piezas de naturaleza diversa: un vaso monumental, una escultura en cerámica y un diadema concebido como una ruina. Cada una de ellas explora la frontera entre el oficio heredado y la creación artística, y responde a una misma premisa: la tradición permanece viva únicamente cuando alguien se atreve a transformarla.

La colaboración entre Vacheron Constantin y el Met se inscribe en una tendencia más amplia dentro del sector del lujo, donde las grandes casas buscan vincularse con instituciones culturales para proyectar su identidad más allá del producto. En este caso, el vínculo no se limita al patrocinio, sino que implica un ejercicio de traducción creativa: los códigos de la manufactura relojera se convierten en materia artística.

El vaso monumental, la escultura en cerámica y el diadema comparten un mismo punto de partida: la idea de que el savoir-faire no es un repertorio cerrado de técnicas, sino un lenguaje capaz de dialogar con otros medios. La elección de formatos tan distintos entre sí subraya esa voluntad de apertura y evita la repetición de fórmulas expositivas convencionales.

El Metropolitan Museum of Art, una de las instituciones culturales más relevantes del mundo, aporta el marco institucional y el contexto histórico que da sentido a la propuesta. La pinacoteca neoyorquina alberga colecciones que abarcan siglos de producción artística, lo que refuerza la idea de continuidad entre el pasado y la creación actual que defiende la colaboración.

Para Vacheron Constantin, fundada en Ginebra en el siglo XVIII, la asociación representa una oportunidad de mostrar su herencia artesanal fuera de los circuitos habituales de la relojería. La firma ha construido su reputación sobre la precisión y la continuidad de sus oficios, y esta iniciativa busca demostrar que esos valores pueden proyectarse en el presente sin quedar atrapados en la nostalgia.

Los tres creativos participantes no han sido identificados en la información difundida, pero su selección responde a la intención de incorporar miradas externas al universo de la marca. Esa distancia respecto al oficio original es precisamente lo que permite que la tradición se reformule en lugar de repetirse.

La colaboración se presenta como un ejercicio de equilibrio entre dos instituciones con lógicas distintas: una casa de lujo suiza y un museo estadounidense. El diálogo entre ambas se articula a través de objetos que no son relojes, lo que desplaza el foco desde el producto hacia el proceso creativo y el valor del trabajo manual.

El diadema concebido como una ruina condensa buena parte del espíritu del proyecto. La pieza alude a la idea de permanencia y desgaste, a lo que queda de una construcción cuando el tiempo ha hecho su trabajo. Es una metáfora que resuena con la propia historia de una manufactura que ha atravesado más de dos siglos de cambios.

La escultura en cerámica y el vaso monumental completan un conjunto que invita a pensar en la artesanía como una forma de conocimiento transmisible. La colaboración entre Vacheron Constantin y el Met se suma así a otras iniciativas recientes en las que el lujo busca legitimidad cultural a través del arte y del patrimonio.

El proyecto no se limita a una exposición puntual, sino que plantea una reflexión sobre cómo las técnicas tradicionales pueden seguir generando obra nueva. La respuesta que ofrecen los tres creativos es clara: solo la transformación garantiza la continuidad.

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Bruno Lozano

Autor

Cronista deportivo

Bruno Lozano cubre para Claroscuro actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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