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Claroscuro

31 agosto 2026

Cultura

Un puñado de almendras antes de dormir podría mejorar el sueño, según un estudio

Una investigación sugiere que consumir almendras a diario durante cinco meses se asocia con una mejor calidad del sueño y una conciliación más rápida. Los autores piden cautela y más estudios para confirmar el efecto.

Un puñado de almendras antes de acostarse podría convertirse en un aliado inesperado contra el insomnio. Un nuevo estudio científico apunta a que el consumo regular de este fruto seco durante cinco meses se relaciona con una mejora percibida en la calidad del sueño y con un tiempo de conciliación más corto. Los participantes que incorporaron las almendras a su rutina diaria declararon dormir mejor y tardar menos en quedarse dormidos.

La investigación, cuyos resultados han sido recogidos por medios especializados en salud y bienestar, forma parte de una línea de trabajo que explora cómo ciertos alimentos pueden influir en el descanso nocturno. Las almendras contienen melatonina, magnesio y proteínas, componentes que en estudios previos se han asociado con la regulación del ciclo del sueño. Sin embargo, los propios científicos responsables del trabajo subrayan que los hallazgos son preliminares y que se necesitan ensayos adicionales con muestras más amplias y controles más estrictos para confirmar que el efecto no se debe a otros factores.

El estudio se suma a un creciente interés por las intervenciones dietéticas como complemento a los tratamientos convencionales para los trastornos del sueño. En un contexto en el que una parte significativa de la población adulta reporta dificultades para descansar, la posibilidad de que un alimento cotidiano y accesible ofrezca algún beneficio resulta atractiva. No obstante, los expertos consultados en la publicación original insisten en que las almendras no deben considerarse un sustituto de la atención médica ni de las terapias indicadas para el insomnio crónico.

Los investigadores también advierten de que el consumo debe ser moderado, dado el alto contenido calórico del fruto seco. Una ración habitual de unos 30 gramos, equivalente a aproximadamente un puñado, podría ser suficiente para observar los efectos descritos sin comprometer el equilibrio nutricional de la dieta. La comunidad científica coincide en que la higiene del sueño —horarios regulares, evitar pantallas antes de acostarse y reducir el consumo de cafeína— sigue siendo la base de cualquier estrategia para descansar mejor.

El siguiente paso, según los autores, será diseñar estudios controlados que comparen el efecto de las almendras con el de otros alimentos ricos en magnesio o melatonina, así como evaluar si el beneficio se mantiene a largo plazo. Mientras tanto, quienes busquen mejorar su descanso pueden encontrar en este fruto seco un complemento razonable, siempre dentro de una dieta variada y de unos hábitos de sueño saludables.

Beatriz Fuentes

Autor

Redactora cultural

Beatriz Fuentes cubre para Claroscuro actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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