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Claroscuro

25 octubre 2026

Cultura

Cinco reportajes de no ficción que asustan más que cualquier novela de terror

Una selección de libros de reportaje sobre sectas, crímenes reales, pánicos colectivos y envenenadoras históricas, con historias que inquietan más que la ficción.

Hay lectores que disfrutan cerrar un libro de terror y recordar que todo lo que acaban de leer lo inventó alguien. Con el reportaje criminal la sensación es otra, porque detrás de cada hecho hay personas concretas, documentos y testimonios. Esta selección reúne cinco libros de no ficción sobre crímenes, pánicos colectivos y creencias que se salieron de control, y advierte de que, si el plan para la noche es dormir pronto, conviene elegir otra lectura.

El primero es Szatan w naszym domu, de Lawrence Wright, que reconstruye el caso de Paul Ingram, subjefe del sheriff en el estado de Washington, acusado en 1988 por sus hijas de abusos sexuales. Las declaraciones se ampliaron después con relatos de rituales satánicos. Wright sitúa la historia dentro del pánico satanista estadounidense y examina cómo nacieron los llamados recuerdos recuperados, así como el papel de las sugerencias, las creencias religiosas y las expectativas de quienes interrogaban. Lo que más inquieta es lo fácil que resulta convertir la certeza de alguien en prueba, aunque el relato despierte cada vez más dudas. El libro fue publicado por Czarne.

El segundo es Slenderman, de Kathleen Hale. Dos niñas de doce años, Morgan y Anissa, decidieron matar a una compañera creyendo que así se convertirían en servidoras de Slenderman, un personaje ficticio de las historias de terror de internet. La víctima sobrevivió al ataque. Hale reconstruye los hechos y muestra que el caso va mucho más allá del titular sensacionalista sobre los peligros de la red. La autora analiza la relación entre las jóvenes, la enfermedad mental de Morgan y la forma en que las instituciones estadounidenses las trataron. Según la reseña, lo más perturbador es preguntarse si la tragedia podría haberse evitado si las señales de alarma se hubieran tomado en serio. También publicado por Czarne.

El tercero es Łowcy skór. Tajemnice zbrodni w łódzkim pogotowiu, de Tomasz Patora, uno de los periodistas que destaparon el caso de los llamados «cazadores de pieles» en Łódź. Más de veinte años después, Patora regresa a una trama en la que parte del personal del servicio de urgencias de la ciudad estaba vinculada con la industria funeraria. El libro describe el comercio de información sobre fallecimientos, los retrasos deliberados en la salida de las ambulancias y los crímenes contra pacientes, y explica cómo se ganaba dinero con la muerte ajena. Patora recurre a documentos y testimonios de testigos y muestra también la trastienda de una investigación periodística que comenzó con una denuncia anónima. Lo más inquietante es que el peligro aparece justo donde una persona debería recibir ayuda. Lo publica Otwarte, y la reseña subraya que no es una lectura cómoda, porque lo que estaba en juego era la vida de personas reales.

El cuarto es Nadprzyrodzone. Śledztwo w sprawie duchów, de Will Storr. El periodista viaja a Filadelfia para escribir sobre un cazador de fantasmas, y aquel encargo puntual se convierte en años de contacto con personas convencidas de la existencia de fenómenos sobrenaturales. Storr visita lugares considerados embrujados, conversa con demonólogos y exorcistas, y también con psiquiatras y filósofos. El libro, publicado por Czarne, recoge esas búsquedas y dudas, y las historias de los entrevistados no deben tomarse como confirmación de que existan los espíritus. La reseña destaca la combinación de curiosidad, humor e inquietud que persiste pese a las reservas racionales.

El quinto es I że ci (nie) odpuszczę. Najbardziej mordercze kobiety w historii, de Jennifer Wright, una recopilación de relatos históricos sobre mujeres que mataron, desde gobernantes y guerreras hasta criminales. La obra, publicada por Wydawnictwo Poznańskie, se aparta del reportaje clásico porque reúne textos breves de carácter histórico. La autora se interesa tanto por los actos como por las motivaciones y el contexto de las épocas en las que vivieron sus protagonistas. Según la reseña, la ventaja de este formato es que, en lugar de una historia más sobre un único asesino en serie, el lector encuentra múltiples biografías que no se reducen a un esquema común, y que desmontan el estereotipo de que la crueldad es un rasgo exclusivamente masculino.

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Álvaro Delgado

Autor

Corresponsal internacional

Álvaro Delgado cubre para Claroscuro actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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